Javi De Pedro centra y ¡gol de Darko Kovacevic! Estoy segura de que esa frase evocará muchos y dispares recuerdos a los aficionados realistas. Yo crecí con una Real que marcaba así. La alianza del ´10´ con Darko era letal y esos goles eran “marca de la casa”.
Confieso que padezco memoria selectiva. Y recalco lo de padecer porque en lo de “selectiva” es muy imprevisible y aleatoria. Si queréis conocer algún resultado en concreto de la Real Sociedad, de temporadas pasadas o de ésta, no recurráis nunca a mí: Salvo que el partido -por alguna circunstancia concreta- deje huella en mí, enseguida olvido qué hicimos en la ida ante el Betis, o cómo terminó el primer partido jugado en Anoeta de la temporada, por ejemplo. ¡Benditos móviles con 3G!
Afortunadamente hay partidos que no se han podido borrar de mi memoria. Bien sea porque fuera una goleada épica, por una actuación arbitral indignante, por algún gol inolvidable, o porque haya supuesto una humillación, etc.
La semana pasada rondó por mi cabeza uno de esos goles “marca de la casa” de los que antes os hablaba. La visita del Betis siempre me recuerda al partido ante los andaluces en Anoeta del año del subcampeonato, uno de los mejores que vivimos en aquella inolvidable temporada (y fueron varios): intensidad, igualdad, remontada, goles, etc.... Y es que también en aquella ocasión comenzamos perdiendo 0-2 y acabamos dándole la vuelta al marcador. De hecho, el resultado del encuentro fue idéntico al de este domingo. Y para mí es imposible olvidar aquel centro de Javi De Pedro, que acababa de saltar al terreno de juego, y aquel golazo de Darko Kovacevic.
También es cierto que cada vez que viene a mi memoria aquel partido, asocio ese recuerdo al encuentro de la segunda vuelta de aquella Liga, en Sevilla. Y me acuerdo de Dani, de sus antepasados, de aquel penalti y del maldito punto que nos faltó para hacer realidad aquel sueño. Aunque eso ya es otra historia.
No tengo la menor duda de que el partido que vivimos este último fin de semana en Anoeta se quedará grabado en mi particular memoria. Fue una auténtica gozada ver cómo la Real Sociedad no se vino abajo con un marcador adverso y cómo el Betis no dejó que le afectara psicológicamente haber echado a perder una ventaja de dos goles. Acostumbrados como estamos últimamente a partidos en los que nuestro equipo domina la posesión del balón, es de agradecer ver un partido con tanta intensidad, tanta alternativa en el juego y con mucha más velocidad de lo habitual.
Esperemos que el de este domingo en el Calderón sea otro de esos partidos que la afición no quiere ni puede olvidar, en un escenario donde, precisamente, nuestros recuerdos no son buenos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario