La senda victoriosa del equipo
txuri urdin en Anoeta durante esta segunda vuelta, ha traído como resultado la
consolidación de la Real en la parte media de la tabla con un amplio colchón de
9 puntos sobre la zona de descenso. Todavía el equipo realista no ha asegurado
su permanencia en Primera División pero con 2 o 3 victorias más en los 12
partidos que restan para acabar la liga, la Real Sociedad ya tendrá garantizada
su supervivencia en Primera.
Se comenta hasta la saciedad que no
hay que presionar a la Real utilizando la palabra “Europa” porque quizás sea
exigirles algo demasiado difícil pero durante esta semana no han sido los
medios de comunicación, sino los propios jugadores realistas quienes han
hablado de ser ambiciosos. Las declaraciones en Zubieta de David Zurutuza y
Joseba Llorente inequívocamente apuntan en la dirección de que la plantilla
realista se ha conjurado en intentar ofrecer un regalo ilusionante a la sufrida
afición txuri urdin.
En estos momentos, la Real es 11ª
en la clasificación y los puestos europeos están a 5 puntos.
La distancia no es muy grande pero
si la Real no es capaz de sumar puntos fuera de casa nos veremos condenados a
vivir un largo y aburrido final de liga.
En mi opinión, los próximos cinco
días serán determinantes para comprobar si la Real por fin va a ser capaz de
dar ese paso que tanto le está costando. Los encuentros ante Getafe y Levante
se presentan como una gran oportunidad de que la Real pueda situarse en la
parte alta de la tabla. Si no aprovechamos esta coyuntura, me temo que luego
será muy difícil intentar engancharse a la zona noble de la liga (el sábado que
viene visitamos el Santiago Bernabeu y allí podrían sepultarse nuestros sueños
si no hacemos los deberes ahora).
Confío en que la Real va a ser
capaz de sumar 6 puntos en los próximos cinco días y presentar su candidatura
europea.
Nuestro rival de este fin de semana
está en una situación semejante. El Getafe cuenta con un punto menos que la
Real en la clasificación y sabe que sus próximos partidos serán determinantes
para saber si pueden aspirar a algo más que la permanencia.
En nuestra retina mantenemos el
recuerdo del espectacular 0-4 que obtuvo la Real Sociedad la pasada temporada
en Getafe en aquel encuentro recordado por la polémica celebración de Antoine
Griezman en uno de los goles. A este recuerdo se le uno el hecho de que el
Coliseum es posiblemente el estadio donde menos presión ambiental existe de
toda la liga siendo ya habituales las imágenes de gradas desangeladas semana
tras semana. Un caso curioso y difícil de explicar desde la distancia, porque
el equipo getafense hasta 2004 era un equipo que deambulaba entre la 2ª y la 2ª
B.
El Getafe lleva 8 años seguidos en
Primera habiendo llegado a dos finales de Copa y habiendo alcanzado los cuartos
de final de la Copa del UEFA, pero su afición lejos de saborear las mieles del
éxito, sigue dando la espalda a su equipo.
No obstante, Getafe no es una plaza
fácil. El 0-4 de hace un año fue la excepción ya que el resto de visitas de la
Real al Coliseum se han saldado con tres derrotas realistas. Además, el equipo
de Luis García puede presumir de haber sido capaz de derrotar al Barcelona en
esta temporada. No obstante, este año el Coliseum se ha convertido en un
estadio donde la mayoría de equipos obtiene al menos un punto como lo
demuestran dos hechos:
- 8 de los 12
conjuntos que han visitado esta temporada Getafe han conseguido puntuar allí.
- El Getafe es el
tercer equipo de la liga que menos goles marca en su estadio (tiene media de
0,92 goles por encuentro).
Analizando el calendario de la
segunda vuelta, este es el partido en el que muchos realistas hemos depositado
nuestras esperanzas de que se abra la puerta de los sueños.
La Real tiene que meterse este
sábado en el vagón del tren de los equipos nobles de la liga. Anteriormente
tuvimos dos oportunidades que no supimos aprovechar ni en Granada ni en Bilbao.
A la tercera tiene que ser la vencida.
Una victoria obviamente no
supondría la clasificación para Europa pero sí que la Real habría comprado el
billete para viajar en ese tren de ilusiones en que pelearía con equipos como
At. Madrid, Málaga, Sevilla, Espanyol, Osasuna o Levante por llegar a la
estación final en la que podríamos celebrar ese éxito que tanto estamos
anhelando.
Si la Real vuelve a dudar fuera de
casa y pierde en Getafe, se condenaría a sí misma a permanecer durante dos
meses en el andén de la estación, hasta que llegue un tren ordinario que la
devuelva tranquilamente a casa. Quizás eso sea lo más cómodo, pero la Real
tiene que atreverse a adentrarse en un mundo de ilusiones y viajar en un tren
más acorde con su historia, aunque no consiga llegar a la estación final.

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