El equipo donostiarra ha ido superando a lo largo de la temporada y más recientemente en la última racha las cotas más altas que se le han puesto por delante. Como ése ciclista que lucha por el maillot de la montaña, que escala cada puerto y trata de puntuar lo máximo posible para poder enfundarse la camiseta de lunares en el podium final.
La Real Sociedad ha pasado por diferentes fases a lo largo de la temporada. Recordamos todos un mal comienzo con cánticos de "Montanier dimisión" que se volvieron en mejores sensaciones al conseguir la victoria en una de las primeras cotas altas. Málaga, La Rosaleda. El campo donde se puede afirmar que el giro del equipo en la presente temporada fue de 360º. Una victoria importante de las que valen más que tres puntos. De la costa malacitana venimos con una buena dosis de ambición, motivación y recuperación mental de los jugadores.
Hablamos de cotas altas, de puertos de primera o categoría especial, donde solo aguantan los buenos y donde no es fácil puntuar todos los días. Pedaleando hacia adelante en la competición liguera, vemos que la trayectoria mejora con los partidos de casa, pero no así con las salidas fuera de Anoeta. Se nos presenta otro puerto de montaña, otra cota que superar y la Real quiere posicionarse en el grupo de los mejores. Qué mejor que Valencia para saltar del grupo y asomar la cabeza demostrando que una vez más estamos ahí para ganar en un estadio de un equipo Champions. Partidazo y otra etapa alpina superada con nota de sobresaliente.
La Real Sociedad ya había mostrado suficiente carácter y calidad como para ganar en cualquier campo, y todo aficionado esperaba un poco de continuidad en esa línea ascendente. Nos encaramamos a la mitad de tabla hacia arriba y es ahí donde se ve claramente que hay más objetivos que pasar una temporada tranquila.
La escuadra de Montanier ya se ha vestido con el maillot de la montaña en dos ocasiones, en dos grandes citas ante equipos Champions y en su feudo, pero quiere y demostrará que es un equipo para seguir dando alegrías de alto calibre a su afición.
El verdadero puerto de primera categoría llega con la visita del imbatido Barça a San Sebastián, que se convierte en puerto especial tras el 0-2 que consiguen poner en el marcador. Éxtasis el día del patrón de la ciudad y el equipo que vuelve a demostrar que le van las grandes citas. Equipo para cotas altas que no sería su última hazaña en la presente liga.
El asalto al Calderón es la última hasta el momento. Meritoria victoria en el campo del segundo clasificado que no había perdido ningún punto hasta el momento en su estadio. La Real lo hizo, sí. Una vez más. Una victoria de gran relumbrón. Otra cota alta superada. Más puntos para el maillot de la montaña, y los que nos quedan.
Ésta Real mola... ¡Goazen Reala!
El verdadero puerto de primera categoría llega con la visita del imbatido Barça a San Sebastián, que se convierte en puerto especial tras el 0-2 que consiguen poner en el marcador. Éxtasis el día del patrón de la ciudad y el equipo que vuelve a demostrar que le van las grandes citas. Equipo para cotas altas que no sería su última hazaña en la presente liga.
El asalto al Calderón es la última hasta el momento. Meritoria victoria en el campo del segundo clasificado que no había perdido ningún punto hasta el momento en su estadio. La Real lo hizo, sí. Una vez más. Una victoria de gran relumbrón. Otra cota alta superada. Más puntos para el maillot de la montaña, y los que nos quedan.
Ésta Real mola... ¡Goazen Reala!


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