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jueves, 25 de julio de 2013

"APERRY, QUITA UNA GRADA"

El Consejo de la Real Sociedad hizó público ayer que cobrará, el viernes y por cuenta, entre 60 y 90 euros por socio por el abono para ver al club txuri urdin en Europa. Una medida que ha levantado una gran polémica y sobre la que creo que conviene analizar una serie de puntos.

1. Es un error incomprensible anunciar la medida un miércoles y cobrar un viernes. Para rizar el rizo, las oficinas del club están cerradas hasta el lunes. Pero es que además, el importe del abono sería el mismo tanto si se pasa la previa y se juega la Champions League como si se compite en la menos atractiva Europa League.

Es cierto que los precios, haciendo la comparación con el panorama futbolístico más cercano, son competitivos. No me atrevo a decir que baratos, porque efectivamente, el término caro o barato es subjetivo, en función de muchas variables. Al padre de familia que tenga que pagar cuatro abonos, le parecerá un hachazo pagar 300 euros a final de mes y sin verlo venir. A una persona pudiente no le preocupará. Lo dicho, subjetivo. Es cierto también que la Real, en su historia reciente -desde el 90 al menos- siempre ha cobrado un suplemento para ver los partidos de Europa… Pero…

2. Pero no se puede apelar a la historia sin analizar el contexto. Y el contexto actual es el siguiente. Vivimos la peor crisis de los últimos cincuenta años. La Real Sociedad acaba de ingresar 32 millones por el traspaso de Asier Illarramendi. Y además, suma un millón de euros gracias al condenado Badiola. (Condenado por el Tribunal Supremo, de ahí lo de "condenado Badiola).

Está muy bonito agradecer a la afición cada vez que se desplaza en masa, a Salamanca, Castellón o Londres. Pero los hechos son más fuertes que las palabras. Y cuando se trata de tener un detalle… no solo el Consejo no lo tiene, sino que además cobra con nocturnidad… Pero hay más.

3. Se me ocurre, que de nuevo, quizás la solución pasaba por una escala de grises. Ni blanco -todo gratis-. Ni negro -la medida que se ha tomado y que le va a llevar al socio a pagar mañana-.

Se me ocurre que el Consejo podía, en señal de agradecimiento, haber comunicado que la previa será "gratis" para sus socios. Podía haber avisado que en la liguilla, sea de Europa League o de Champions, se cobrará como en ejercicios anteriores. Y el impacto hubiese sido menor. Teniendo, también, en cuenta, que la previa de la Champions se disputa en agosto, mes vacacional por antonomasia.

No es solo una cuestión económica, es el gesto con la afición y no dar la sensación de que quieres recaudar dinero a toda costa, a dos días vista y sin siquiera esperar al resultado de la previa.
Además, con Champions o sin ella, la competición europea empezará para la Real a mediados de septiembre, lo que deja margen para anunciar el abono, da tiempo a los socios para cancelarlo o devolverlo. Y da tiempo a que en las oficinas del club se expliquen estos aspectos y otros como la reubicación a algunos socios.

4.El Consejo, que hasta ahora ha obrado de notable para arriba, tiene un pequeño gran defecto. No encaja bien las críticas, incluso cuando la chapuza es tan evidente como en esta ocasión. Le pasa como a Fernando VII cuando jugaba al billar. Tiene buena puntería, pero cuando falla, algunos se encargan de inclinarle la mesa para que la bola entre, y eso no es así. Por eso recalco lo que pienso de Aperribay. Porque de verdad, creo que lo que ha conseguido al frente del club -con mucha ayuda, por supuesto-, tiene mucho mérito.

Pero como rectificar es de sabios, y tengo al actual presidente como un tipo cabal, me gustaría verle recular en este asunto y replantear en forma y fondo, los abonos europeos.

Porque a una pretemporada ya de por sí desilusionante -no os preocupéis, os pasará como a mí, en cuanto se acerca la previa nos vamos a emocionar-, se le suma una medida de club muy poco coherente con el discurso oficial "la afición es el mayor activo de este club, queremos agradecer… etc" y con el actual contexto, tanto del club (la caja llena de billetes), como de Gipuzkoa -crisis galopante-.

5. Y concluyo. Queremos un nuevo estadio con un aforo de 40.000 espectadores. Si las medidas para captar 10.000 socios adicionales van a ir en esta línea, las calvas en el nuevo Anoeta -al que le quedan días, porque ya está aprobada su remodelación y ya tenemos el dinero- van a ser gigantes. Y no me gustaría pasar del "Aperry quita las pistas" al "Aperry quita una grada". Y, siendo consciente de que parte de las reformas requeridas no están en manos del actual presidente -la LFP es un desastre-, la captación de nuevos socios pasará por una política de precios todavía más blanda -actualmente lo es, las cosas como son-, y por medidas imaginativas. Yo confío. Pero no me falléis ahora, con tanta ilusión en juego y menos en asuntos donde realmente no hay mucho que ganar y sí mucho que perder.


martes, 23 de julio de 2013

REAL SOCIEDAD, ENTRE LA ILUSIÓN Y LA CONTROVERSIA

En el entorno de la Real se está generando un debate interesante sobre la forma elegida por el club para encarar su próxima temporada. Participación en Champions League inclusive.

Estamos a finales de julio, a menos de un mes para jugar contra Schalke, PSV o Milan una eliminatoria con diez millones de euros para el ganador, y la Real Sociedad ha sufrido variaciones respecto al equipo que consiguió la clasificación europea. Se han marchado Illarramendi y Montanier. Mikel González se ha roto la espalda e Ifrán el ligamento. Ha llegado Seferovic tras un buen año en el Novara... Y en esas estamos.

El club dispone de 35 millones inesperados. Fruto de sumar el montante del traspaso de Illarra, el millón adicional por la sentencia contra Badiola del Tribunal Supremo, los beneficios por jugar como mínimo la Europa League y los ingresos derivados de cobrar a los socios entre 50 y 90 euros por el abono europeo -alrededor de 2 millones extra-.

Jagoba Arrasate. El club dio galones de primer entrenador a Jagoba Arrasate. La explicación que se ofreció tuvo sentido. El equipo funcionaba y como funcionaba, no se podían tomar riesgos. En el sentido de que un entrenador nuevo podía considerar que Vela no debe jugar por la derecha o que Agirretxe debe jugar en banda -por poner dos ejemplos-, y que la idea de juego es innegociable. Desde luego, el argumento es comprensible.

Pero existen dudas. Primero, la Real fue a por Tata Martino, hoy entrenador del Barcelona. ¿Iba un entrenador con semejante currículum a aceptar que le "impusieran" o le "sugirieran" -si se prefiere- ceñirse a unos parámetros preestablecidos? Porque yo lo dudo. Como dudo que entre un entrenador con experiencia en el último Mundial y un técnico cuya experiencia no sobrepasa la Tercera División no hubiese un término medio. Y sin calificar la valía de Arrasate -hasta la fecha, no puedo opinar sobre su quehacer diario-, lo cierto es que la experiencia es un grado y el de Berriatua adolece de falta de experiencia. No tiene experiencia. Ojalá triunfe, ¿por qué no? Pero a día de hoy es normal que se generen dudas por lo anteriormente expuesto, y como esto es fútbol, y no es una cuestión de salud, o de Estado o de Seguridad Nacional, genera debate, que es algo enriquecedor.

La Real, los fichajes y Zubieta. Otro de los puntos que están generando controversia es la falta de fichajes. La Real solo tiene una cara nueva respecto al año anterior. Seferovic. Busca un medio en el mercado y parece que no llegará un central. Se antoja escaso, atendiendo sobre todo al reto de la temporada -competir en Europa y en otras dos competiciones- y a la capacidad adquisitiva que en estos momentos tiene el club.

Un sector de la masa social -en concordancia con la dirección deportiva- considera una mala idea fichar a un central "porque en cuanto vuelva Mikel irá al banquillo". Es un argumento pobre, o me lo parece. En primera instancia, sabes desde ya que Iñigo Martínez se marchará la próxima temporada, la siguiente como muy tarde. Debes ir preparando el relevo. El cuadro técnico no parece confiar en los centrales de recambio. El año pasado, sin ir más lejos, Elustondo, un centrocampista, adelantó en la rotación a Ansotegi. Por lo tanto, dispones de un central que no cuenta para nada. No es una opinión. Repito, el año pasado, un Elustondo que no jugaba de central desde categorías inferiores le adelantó en la rotación. Ansotegi no cuenta. Y la Real ha crecido. Pelea esta temporada en la élite europea. Juega en Champions League… quiere ir a más, y quiere perpetuarse, o al menos prolongar, su presencia en Europa en campañas venideras. Por lo tanto, sin hacer grandes dispendios, debe tratar de reforzar sus cimientos.

La reflexión que invita a no fichar un central porque irá al banquillo cuando vuelva Mikel parte de varias bases. Que no vas a mejorar las prestaciones de Mikel -que es un buen futbolista- yendo al mercado. Y parte también de otra base. Que en una temporada con ¿60? partidos, no va a haber más lesiones ni sanciones, ni bajones de forma. Pero es que además, esa reflexión no tiene en cuenta -y Aperribay y Loren lo saben- que Iñigo se va a ir dentro de 10 meses o 20. Y lo siento, pero no existe ahora mismo un relevo de garantías en la cantera. Si vas a tener que ir al mercado, mejor hacerlo ahora, en una temporada en la que el buen rendimiento europeo te da unos ingresos que ayudan a tu consolidación económica. Repito, el argumento de que se confía en Ansotegi no me parece válido, porque un centrocampista, Elustondo, fue titular el año pasado cuando fallaron Iñigo o Mikel.

Alrededor del hipotético refuerzo en la medular también hay debate. Hay quien considera que no es una posición a reforzar. Los argumentos son diversos. Contamos con Rubén Pardo, quien debe dar un paso adelante. En el mercado no puedes encontrar algo igual o parecido a Illarramendi a un precio razonable. Dispones de versatilidad -Prieto o Griezmann rindieron objetivamente a buen nivel en esa demarcación-. Estando de acuerdo con esta corriente, la duda que me surge es la siguiente. ¿La mejora, por ejemplo, de Markel Bergara, la temporada pasada, fue consecuencia de un mejor trabajo individual, de jugar junto a un fuera de serie como Illarramendi o una combinación de las dos? Porque yo creo que Markel es mejor futbolista al lado de Illarra (Markel, como otros). Y también creo que Markel es necesario en la Real. Y creo que ayudar a Zubieta también consiste en reforzar con futbolistas foráneos -de calidad- la plantilla. Al menos en algunas demarcaciones. Por tanto, espero que se obre en consecuencia -si se detecta carencia en esta zona, claro-. Porque esta es una temporada muy particular, una temporada muy especial y con mucho dinero en juego.

Salir a cazar con el perro. Salir a cazar con el gato. El refuerzo de la posición de delantero centro es Seferovic. Viene de competir en la Segunda División italiana y fue campeón del Mundo sub 17. Quizás sea un delantero prometedor que acabe cumpliendo y que nos dé muchas alegrías. Ojalá. Pero me niego a pensar que la Real no podía aspirar a un delantero contrastado en una temporada que no espera. El tren de la Champions pasa una vez cada década y gracias. No me refiero, es de cajón, una perogrullada, a aspirar a los grandes nombres del panorama europeo. Pero de nuevo, entre un delantero internacional de un club puntero de la Premier League y un atacante del Novara supongo que hay términos medios. Sin que fichar un delantero puntero de la Premier sea garantía de éxito ni fichar al delantero del Novara un fracaso. Puede triunfar Seferovic y un hipotético fichaje de Demba Ba podría tornarse en fallido, quién sabe. Pero es evidente que, estadística en mano, estás más cerca de acertar yendo a por jugadores contrastados.

Y en ese sentido, aunque gastar dinero -Kaka, por ejemplo- no sea garantía de nada -en el fútbol esa palabra es un tanto absurda-, la ley de la oferta y de la demanda no engaña. Y el currículum, por lo general y con excepciones, tampoco. El año de la Champions fichamos a Lee Chun Soo, Potillon y Alkiza. El único futbolista que había destacado en una buena liga con regularidad era Bittor. Y fue el único verdadero refuerzo de la Real, que sufrió en liga -a pesar de que, a diferencia de este año, no sufrió bajas-.


Creo que tiene tanta razón quien afirma que la Real no puede volverse loca como quien proclama que el equipo debe dar un paso adelante y ser más ambicioso. No creo que sea una cuestión de blanco o negro. La Real debe reforzarse en la medida de lo posible guardando en el banco la mitad, como mínimo, de lo recaudado de manera extraordinaria.

No faltan voces que indican que incurrir en gastos ordinarios como consecuencia de unos ingresos extraordinarios es iniciar un camino a la perdición. Yo creo que no es así. En primer lugar, porque no hablamos de siete fichajes, sino de reforzar medular, defensa y punta con futbolistas con una trayectoria contrastada. De nuevo, no será garantía de nada, pero te acercarás más a dar en la diana. En segundo lugar, porque no se concibe -eso es lo que más me entristece- la idea de fichar como una inversión susceptible de revalorizarse. ¿Qué pasa, que no podemos ir al mercado a por un Cardozo y que acabe derivando una venta que incluso nos haga ganar dinero? Hubo en tiempo en que concebíamos un fichaje como una inversión. Ahora como gasto puro y duro. Esa mentalidad no la acabo de ver en un club que dice querer consolidarse entre los mejores. Y en tercer lugar, porque la gallina de los ingresos extraordinarios, tristemente va a seguir dando frutos. Iñigo, Griezman… son jugadores que no van a continuar toda la vida en la Real. Y es tan evidente que me remito a la rueda de prensa de Aperribay tras la marcha de Illarramendi…Sin olvidar, de nuevo, que la Champions puede darnos dinero a espuertas.

He dejado para el último punto el asunto de la remodelación de Anoeta. Como he leído varias veces que se han aprobado las obras y como tenemos el dinero para la supresión de las pistas, supongo que será cuestión de semanas, o meses como mucho -pongamos 1 de enero de 2014- ver las grúas en el estadio Municipal.

Me parece una gran inversión. Necesaria. Imprescindible, diría. Pero quitémonos la idea de la cabeza del milagro de los panes y los peces. Este año, en partidos clave como el del Valencia -perfecto horario, televisado en un canal de pago y con la Champions en juego- nos hemos quedado a casi 5.000 asientos del lleno. El nuevo aforo se presume que rondará las 40.000 plazas.

Si el crecimiento de la Real en infraestructura no es acorde, o más o menos proporcionado, al crecimiento deportivo, nos podemos quedar en un claro fuera de juego. La faceta económica de la Real es vital, sobre todo mirando al pasado reciente. Pero no nos equivoquemos. El club txuri urdin llevaba 16.000-18.000 seguidores a Anoeta en Segunda. En una temporada "regular" en Primera, el club no promedia más de 24.000 espectadores. En una temporada europea, la cifra aumenta hasta alrededor de 28.000. Estamos hablando de incrementar el aforo en casi 10.000 localidades. Y, con absoluta legitimidad, hay un núcleo de la masa social txuri urdin que va a Anoeta a disfrutar, y no a sufrir. Traducido, que si no ofreces un producto atractivo, será difícil "justificar" ese aumento de aforo y acabarás regalando entradas o con calvas enormes en la grada.

Puesto en relación con el debilitamiento de nuestros rivales -el Valencia parece que pierde a Soldado, el Málaga desmantelado, el Atlético pierde a Falcao, el Sevillla a Negredo, el Athletic a Fernando Llorente-. Puesto en relación con nuestra mejor condición económica que muchos de esos rivales. Y puesto en relación con que somos uno de los únicos cuatro equipos españoles que pueden multiplicar sus ingresos en la competición de clubes que más dinero da del mundo, considero que la Real debe ser más ambiciosa. Que no parezca que la Champions es un marrón y que dé la sensación de que es una oportunidad. Cada vez que escucho que "la Champions es para disfrutar" me temo lo peor... Aunque en la Champions vamos a disfrutar, claro.

Anoeta, como decía, es vital, fundamental para el crecimiento de la Real. Pero no es la chistera de Juan Tamariz. Por eso existe la sensación, en al menos un sector de la masa social txuri urdin, de que no estamos haciendo los deberes en verano.

Lo bonito es que en el fútbol pasas de ángel a demonio o viceversa en dos partidos. Y quizás, la fuga de ilusión de este verano se recupere en esa previa de Champions que el 9 de agosto contará con un emparejamiento entre la Real y uno de los clubes punteros de Europa. Ojalá salga bien, de hecho, es posible que salga bien. Como puede salir bien un lanzamiento de penalty de rabona. Pero la estadística, tozuda, dice que lanzarlo a media altura -no hablo de ajustar a la escuadra- te acerca más al gol. Claro, lo difícil es golpear bien, como lo difícil es acertar en los fichajes. Pero para eso existe una dirección deportiva, y en los últimos años lo ha hecho bastante bien, por cierto.


jueves, 11 de julio de 2013

CRÓNICA DE UN FINAL ANUNCIADO


Parece que el culebrón Illarramendi llega a su fin. Aunque Jokin Aperribay instara a quien estuviese interesado en el mutrikuarra a depositar la cláusula en la LFP y negara las negociaciones, lo cierto es que Real Madrid y Real Sociedad a punto estuvieron de sellar el acuerdo anoche. Divergencias de última hora impidieron poner fin a este interminable affaire, pero las cartas ya están boca arriba.

A estas alturas de la película, aburrida y de final previsible, ya sabemos que el Real Madrid tiene claro que necesita al rubio. Que el rubio quiere irse. Y que la Real accede a la venta. Por lo tanto, y aunque en este embrollo en particular y en el mundo del fútbol en general se han visto giros de todos los colores, el '8' blanquiazul será jugador del Real Madrid en las próximas horas.

Hay quien valora positivamente la marcha del futbolista al considerar que el montante económico por el que se presume que se ejecutará la operación es muy elevado. No seré yo el que niegue que 35-40 millones es una cifra impresionante, habida cuenta de que nuestra mayor venta hasta la fecha es la de Darko Kovacevic, por unos 22 millones de euros.

Sin embargo, creo que los árboles no nos dejan ver el bosque. La Real ya sabe lo que es iniciar un camino a la perdición con las arcas llenas de billetes. Precisamente tras la venta de Darko Kovacevic. Fue Krauss quien le dijo al ariete balcánico "hoy te vas tú, pero mañana yo". Y así fue, una Real nueva rica se fue adentrando en zona peligrosa y se perpetuó durante años -con la excepción del subcampeonato- en una travesía funambulista que dio con sus huesos en el infierno.

Otro aspecto a reseñar es que la Real se juega entre 10 y 15 millones de euros a doble partido en agosto. La cifra deriva de pasar a la liguilla y de una previsión conservadora del rendimiento del club donostiarra en la Champions -recordemos que se ofrece un bonus económico por punto conseguido. Recalquemos también que un tercer puesto en una hipotética liguilla da acceso a continuar la andadura europea en la Europa League-.

Lo que quiero decir es que esta Real, con Illarramendi sobre el verde, es un cohete. Y las aspiraciones de la Real en la liguilla de Champions iban a ser -de confirmarse su marcha- mucho mayores que sin él. Básicamente porque la Real tenía ya una forma de jugar muy definida -la justificación de la contratación del inexperto Arrasate era el continuismo-, y ahora el bueno de Jagoba dispone de un mes para reinventar a un equipo que se ha llevado los halagos de los aficionados de todas partes del planeta fútbol. No quiero decir con esto que la Real no tenga opciones de pasar la previa, ni que de caer eliminada lo haga por la hipotética ausencia del medio centro de la cantera. Sino que sus opciones bajan enteros.

La Real no puede competir en el mercado, ni siquiera teniendo dinero, porque sobre Zubieta sobrevuelan muchos condicionantes. Por ejemplo, el límite o escala salarial. Aperribay podría disponer de efectivo para fichar a un jugador de 15 millones, pero sabe que nunca podrá ofrecer una ficha acorde a ese precio de mercado. El tópico que dice que en el fútbol es mejor que el dinero esté sobre el campo y no en el banco es una realidad en la Real Sociedad.

Es cierto que si el jugador presiona, su continuidad se antoja complicada. Pero el contrato de Illarramendi expira en 2018 y la Real podía -o puede, ¿quién se atreve a descartar algo en este loco mundo del fútbol?- cercenar ese asunto ofreciéndole un aumento salarial con la promesa de un traspaso en un futuro no muy lejano.

Claro que a estas alturas, no hay vuelta atrás, o no parece seria. El jugador, al menos así lo aseguran desde el entorno de Aperribay, ha presionado o ha puesto de su parte para salir. Aperribay, que negó que fuese a negociar por el futbolista, ha negociado por él y el Real Madrid lo quiere.

Que acabe cuanto antes, porque el tema ya cansa. El Real Madrid quiere comprar, la Real ha querido vender desde el primer instante, Illarra se ha querido ir y el club txuri urdin afronta un mes de agosto fulgurante. Nada más innecesario que prolongar un culebrón al que todavía le puede quedar un capítulo o tres. La previsión ayer por la tarde era que Real y Madrid cerrarían la operación en las próximas horas. Hoy seguirán las negociaciones y parece que el acuerdo es inminente, pero la Real no entrena hasta el lunes, coincidiendo con el primer entrenamiento del Real Madrid, por lo que esta aburrida crónica de una despedida anunciada podría dar su último coletazo durante el fin de semana.

¿Si soy optimista una vez confirmada la aparente marcha? La Real dispone de suficiente calidad como para encontrar el camino sin Illarramendi. Pero las estadísticas están ahí, y asustan. Illarramendi no salió de inicio en seis ocaciones la pasada liga. En cinco, la Real no ganó. Y el contexto es un cuarto puesto liguero y ninguna de esas ausencias -salvo que me traicione la memoria-, se produjeron contra Barcelona, Real Madrid ni Atlético de Madrid. Considero que Illarramendi es la correa de transmisión que mejora las virtudes del resto de "ingenieros" -Vela, Griezmann, Prieto o Agirretxe- y me parece que su previsible marcha siembra de dudas un proyecto bajo la batuta de un entrenador tan ilusionado como inexperto.


lunes, 8 de julio de 2013

¿HAN FRENADO LAS REDES SOCIALES LA MARCHA DE ILLARRAMENDI?

El culebrón de Asier Illarramendi, repleto de giros, incoherencias y lagunas, parece prolongarse. La Real se remite a su cláusula, que supondría un desembolso de 42 millones de euros para el club blanco. Sigo creyendo que Asier Illarramendi va a jugar en el conjunto merengue el próximo curso futbolístico, tal y como anunció Loren a su plantilla y entrenador el primer día de entrenamientos. No hay un indicador más fiable del desenlace que ése, lo tuve claro desde el primer momento. Pero leo en MD edición Gipuzkoa que se rompen las conversaciones entre Real y Madrid y me asaltan las dudas. Y, aunque débilmente, empiezo a pensar, y a ilusionarme, con la idea de que Asier Illarramendi se quede en la Real. En este sentido, dejo clara mi postura ya que twitter me va a prohibir utilizar el apellido Illarra durante unos días -por salud mental, qué culebrón-.

El Diario Vasco
Rectificar es de sabios. Me enfada saber que Aperribay ha negociado la venta del mejor activo futbolístico -y emblema- de la Real Sociedad. El Real Madrid fue aumentando progresivamente sus ofertas hasta cifrar la última en 30.  Los medios nacionales y guipuzcoanos, y con el acuerdo entre club blanco e Illarramendi cerrado, relataron que quedaban los flecos relativos al pago del IVA. Real Madrid y Real Sociedad estudiaban el pago en dos plazos y "camuflar" -como se suele hacer- el abono de la cláusula en un traspaso. Es decir, se llega a un acuerdo entre clubes en lugar de depositar la cláusula en la LFP y gracias a la concesión de la Real, el Madrid evitaba pagar el IRPF y a cambio, abonaba una cantidad un poco superior al club txuri urdin. (En el link, la explicación de los entresijos de esta maniobra).

http://www.elconfidencial.com/deportes/clausula-rescision-futbol-jugador-directiva-club-irpf-20110119-73715.html

El negocio para la Real era o es bueno en ese caso, aunque es difícilmente defendible por "evadir legalmente" el pago de impuestos evitando engordar el erario público. Si sabes que el Real Madrid va a pagar la cláusula, es una opción a considerar -obviando el tema ético y más en el actual contexto-. Pero la cuestión es que el Real Madrid no paga cláusulas -ni siquiera en el marco del fichaje de Figo; Gaspart y Florentino se compincharon para hacerla vía traspaso, aunque se vendió al público como el abono de la cláusula-. Y eso es lo que enfada. Que Aperribay accediese a que el Real Madrid se ahorrase varios millones en impuestos cuando ha defendido que no hay ningún jugador en venta. Eso duele. Él lo negará próximamente pero los diversos medios, nacionales, internacionales y locales, así lo han recogido. Todos coinciden. Hay quien piensa que es la masa mediática al servico de Florentino. Yo no lo creo. Tengo mi opinión, pero habrá quien crea la versión del presidente, y es igual de lícito. Eso ya es cuestión de voluntad. El asunto es -y sirvan estas imágenes adjuntas de ejemplo-. ¿Mienten todos? ¿Medios catalanes, medios públicos, medios privados, medios regionales y madrileños?

En paralelo a que prensa, televisiones y radios diesen por hecho el fichaje de Illarramendi, las redes sociales se incendiaron. Recalcando que era inaceptable, y mucho menos el año del reto de la Champions, facilitar lo más mínimo al Real Madrid el fichaje de tu mejor jugador y emblema. Por eso, y a la espera de los acontecimientos, no descarto que Jokin Aperribay haya dado marcha atrás a dar facilidades al Madrid, abrumado por una afición que sabe que sin Illarramendi la Real es otra cosa. Mi enfado no desaparece, porque la Champions exige máxima ambición y porque este proyecto deportivo hay que mantenerlo con uñas y dientes. No desaparece porque el ambiente está muy enrarecido, con debates sobre IVA e IRPF en el que los futboleros nos encontramos como pulpos en un garaje. Sin obviar la marejada en el vestuario y la imagen de Asier Illarramendi, que queda dañada tras este affaire, por saberse su intención de fichar por el club blanco -no a cualquier precio, dejando 30 millones en las arcas y sin forzar la situación, que quede claro-.

Pero si esta complicación o ruptura de las negociaciones -a estas alturas, nadie puede negar la palabra "negociación"- implica que Illarramendi siga, personalmente correré un tupido velo con Aperribay, sabedor de que no volverá a repetir un error de semejante calado. Es más, aplaudiré su tardía defensa a ultranza del "o la cláusula, o nada". Hay un daño ya irreparable y un error de bulto, amén de "manifiestos desprecios a la verdad", pero el mayor de los perjuicios sería que Illarramendi dejase la Real, y si se evita, como me decía un twittero en privado, "a la mierda con todo". Y si no se evita, que al menos paguen hasta el último céntimo. De verdad, no sé cómo pudo pasar por la cabeza del presidente negociar con el Madrid para que el club blanco pagara menos y a plazos. Pero como decía, rectificar es de sabios y de ser así, bien por Aperribay.

El presidente de la Real debe tener clara una cosa. No debe hablar con el Real Madrid, no debe descolgar el teléfono para nada que tenga que ver con Illarramendi. El de Mutriku es jugador de la Real Sociedad al menos hasta 2018. Si alguien llega a un acuerdo con el jugador y deposita el montante de su cláusula en la LFP, se lo llevará. Pero ése no es nuestro asunto. La Real debe reforzar su plantilla ante una temporada que va a ser muy larga y en ningún caso facilitar la fuga de nuestros mayores talentos. Es de cajón. Por eso las redes sociales se incendiaron. Quizás las redes no eviten que Illarra se marche al Madrid, pero puede que gracias a ellas, a la presión popular, Aperribay haya dado marcha atrás en las negociaciones para facilitar el pago del Madrid... O no. O ya veremos, porque me parece que a este culebrón todavía le quedan capítulos. Y desgraciadamente, sigo viendo a Illarra en el Madrid. Que es el verdadero drama, deportiva e institucionalmente.


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