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miércoles, 10 de abril de 2013

LA BELLEZA DE LO SIMPLE



La Real Sociedad está consiguiendo maravillar a todo el mundo y disponer cada vez de más minutos en los medios nacionales a base de cantera y buen fútbol, compitiendo así con orgullo e identidad ante gigantes con presupuesto infinitamente superiores

El mundo del fútbol es a día de hoy un mercado lleno de dinero y muy engominado, donde la corriente de los equipos ricos intenta sumar a todos los aficionados a su ola. Un mundo donde las apariencias son a veces mucho más importantes que los equipos y sus resultados.

Se está buscando la complejidad en el juego, en los arbitrajes, en fichajes y en muchas otras cosas que sólo derivan a una meta: un fútbol artificial. Lo guay es ser del Madrid o Barcelona y parece que si no se es de estos equipos no sabes de fútbol. Hay que idolatrar su juego, sus jugadores, sus valores. Y si no lo haces muchas veces parece que te miran mal.

Desde los medios de comunicación españoles mandan lucecillas de colores con la intención de atraer a más gente a su rebaño, con la vana esperanza de recoger nuevos creyentes a la causa.

Pero este mundo, por suerte, es muy amplio y fuera de la gama de grises que suponen los dos millonarios equipos mencionados encontramos siluetas de colores que dan vida. Y por supuesto, dos de estos colores son el azul y el blanco.

La Real es un equipo simple. Y lo digo con todo el cariño posible. Pues lo simple es lo que le está llevando a cotas inimaginables hace pocos años. Estar en boca de todos gracias a la posición el liga y al juego que desarrolla lo ha conseguido sin alardes de chulería ni a golpe de talón.

Todo lo que vemos ahora es gracias al trabajo. Un esfuerzo constante y sostenido que por fin está dando sus frutos en una demostración de valor y humildad. Teniendo la base en casa el limite de la Real está todavía muy lejos, a la vez que sus éxitos no están cambiando la filosofía del equipo.

En silencio y sin levantar la voz, tal vez sea por el dichoso carácter guipuzcoano, este simple equipo está realizando proezas por las que otros ya estarían sacando pecho y perdiéndose en alabanzas.

¿Y qué es ser simple? Ser simple es muy fácil. Es hacer la cosas de tal manera que consigas buenos resultados. Y punto. Buen trabajo en Zubieta, acierto en fichajes tipo Vela y un equipo que funciona. Tres cosas. Pocas cosas más le han hecho falta a la Real. Sin tirar de cartera, y con mucha paciencia la Real está donde está. Y lo seguirá estando si los jugadores, grandes protagonistas de esta bonita historia, mantienen la línea y siguen realizando bien su simple trabajo: ser buenos profesionales y seguir el camino que ellos mismos han marcado.

Aquí seguiremos fieles a este equipo de valores reales y humildes. No caeremos en cantos de sirena de los ricos. Pues no hace falta mirar lejos para ver buen fútbol y a un equipo ganador que con mucho más merito que los millonarios está dejando su huella en esta liga.



jueves, 14 de marzo de 2013

BEHARRAK

2007-a zen eta Realak agur esan zion Lehen Mailari bertan 40 urte pasa ondoren. Nora ezean zirudien eta hiru urte beltzen ondoren bere lekura bueltatu zela badakigu. Sei urte hauetan taldearen egoera eta helburuak zeharo aldatu dira.

Bartzelonako Espanyol-en aurka galdu ostean helburua ez jaistea izango zela zirudien, taldearen dinamika zela eta. Hasiera irregularra izan bazen, gutxik pentsatuko lukete hobekuntza bat egongo zela. Eta nolakoa, gainera!

Porrota horren ondoren, Real Madrilen aurka galdu du soilik Realak, eta hau dela eta Europako ateetara igo da, aukera ez galtzeko intentzioarekin. Denboraldiko azken txanpan sartzear dago Reala eta orain arte egindako guztia galdu nahi ez badu tinko eutsi beharko du bere borrokan.

Gelditzen diren hamaika partiduetan taldeak azken hamar urteetako emaitzarik onena eskuratzeko aukera ezin hobea du. Baina, helburua lortzeko gai izago al dira jokalariak?

Talde oso gaztea da Reala, kalitatea soberan duena baina horrelako egoera batean bere burua ikusi ez duena. Beti esan izan da hemen presio momentuetan talde txuri-urdinak ez duela ondo erantzuten eta behera egiten duela. Askotan honi heldutasun falta esan izan zaio, eta inolako dudarik gabe Realari arazo hau behin baino gehiagotan azaldu zaio.

Aurten, ordea, gauzak aldatu direla dirudi. Aurreko urteetan irabazten ez ziren partiduak aurrera eramaten ari da taldea. Mestallan, San Mames-en edota Calderón-en lortutako garaipenetan orain arte ikusten ez zen heldutasun hau ikusi ahal izan dugu. Aipatutako azken txanpa honetan taldeak heldutasun hau mantentzen badu, eta horrelako partiduak irabazten baditu, egindako lanak amaiera bikaina edukiko du. Hori baita behar nagusia, orain arte egindako gauza onak mantentzea.

Jokalariak gazteak diren arren, balentria hau lortzeko nahiak helburura iristeko indarra emango dielakoan nago. Hain gazte eta Champions League-a edota Europa League-n ibiltzea baino motibazio handiagorik ez dago.

Hau dela eta baikorra naiz. 2013 honetan orain arte ikusi ez ditudan gauzak erakutsi dizkit taldeak. Jokoaz haratago, gosea ere erakutsi duelako. Azkeneko jardunaldi hauetan hain garrantzia izango den gosea.

Europa eskuetan dute. Eta bide batez historia egiteko aukera. Denbora izango da gauzak bere lekuan jarriko dituena, baina inoiz baino aukera gehiago dauzka Realak bere lekua Europan aurkitzeko.


jueves, 7 de marzo de 2013

ENTRE PEDIR Y DAR

Por fin ha llegado esa época que todos añorábamos y que a todos nos beneficia. Empezando por el equipo y todas aquellas personas que forman parte de él, pero también a todos los que lo vemos desde fuera.

Y es que gracias a la excepcional campaña que está realizando la Real, todas aquella penurias sufridas hace no mucho tiempo comienzan a cicatrizarse. Porque todo este asunto tiene una lógica aplastante: cuanto mejor vaya el equipo, mejor irán las cosas a su alrededor.

No ha pasado mucho tiempo desde los años de Segunda, y tampoco de la vuelta a Primera donde los deseos de la afición no tenían reflejo durante los partidos. La afición de la Real siempre ha pedido, y pide, que su equipo dé lo máximo domingo tras domingo, pero es una realidad el hecho de que los jugadores y entrenadores no lo han solido hacer.

La última década ha estado repleta de sinsabores que nunca parecían tener fin. Años peleando por no bajar y años en segunda terminan por desanimar a cualquiera, pero el problema no sólo ha estado en el juego. Nos hemos acostumbrado a oír declaraciones demasiado conformistas por parte de los jugadores y demás miembros de la Real. El equipo siempre ha ido un paso por detrás que la afición en cuanto a la ambición, lo cual ha llegado a crear cierto distanciamiento entre estos dos estamentos.

Frases como “no son de nuestra liga”, o “no entiendo tanta euforia” suponían un guantazo en la cara de los aficionados deseosos de ver a su equipo luchando acorde con sus posibilidades. Este hecho se hizo evidente durante la pasada campaña. Con un equipo de nivel suficiente como para aspirar a Europa, esta falta de ambición condenó al equipo a realizar una temporada mediocre con más sombras que luces.

Con ese panorama este año parece que las cosas han cambiado. Con un equipo casi idéntico, la Real está sacando mucho más rendimiento a su potencial y eso se deja notar. Con el equipo en puestos europeos gracias a un juego que llega a maravillar por momentos la ambición se ha instalado en Zubieta. Ya es posible escuchar declaraciones de jugadores hablando abiertamente de luchar por Europa y marcándose dicho objetivo.

Y esta es la mejor manera de tener feliz a todo el mundo. Un mensaje ambicioso refrendado con un buen juego que hace justicia al nivel del equipo, era el paso que le faltaba a la Real para terminar de enganchar y convencer a su afición. No añoraremos tiempos grises de resultados grises y declaraciones grises.

Siempre quedará la espina de no haber conseguido esto antes, pero a estas alturas de la película ver que el mensaje derrotista se ha transformado en ganador, es algo que reconforta.


jueves, 10 de mayo de 2012

LA MARCHA DE MIKEL


La marcha de Mikel Aranburu de la Real Sociedad supone algo más que la perdida de un todavía válido centrocampista. No ha pillado muy por sorpresa esta noticia pues se venía comentando en los últimos meses, pero eso no implica que el impacto haya sido enorme, convertiendose en trending topic mundial en Twitter.

La partida de Aranburu ha sido el más emotivo de los últimos años y sin duda marcará un antes y un después en la historia de este equipo. Pues no todos los días se retira un jugador que ha pasado veinte años de su vida ligado a un solo equipo, y mucho menos en estos tiempos donde el dinero sustituye al sentimiento en demasiadas ocasiones.

Toda una vida defendiendo unos colores supone a día de hoy una gesta a la altura de muy pocos futbolistas, y es todo un orgullo que nosotros hayamos tenido un deportista de este calibre. Mikel Aranburu ha vivido y sufrido en sus carnes los acontecimientos sucedidos en este club a lo largo de más de una década.

Una carrera en la que ha tenido que pasar por todo, donde echando la vista atrás lo malo ha prevalecido sobre lo bueno, pero que siempre ha contado con la implicación del capitán. Uno de sus momentos más destacados fue el centro del campo que formó con Alonso durante el año del subcampeonato, donde fue el escudero perfecto del ahora jugador del Real Madrid.

Pero yo siempre he admirado al de Azpeitia por un momento concreto de su dilatada trayectoria, y no es otro que la lesión que le produjo Oriol en aquel partido de Santander. Desde ese momento he respetado y admirado a Mikel por haber tenido la fuerza de recuperarse de semejante rotura.

Desde entonces han pasado siete años en los que se ha erigido como el capitán del equipo, su mayor representante tanto dentro como fuera del campo. Pero echar ahora la vista atrás para ver su camino es algo que no serviría tanto como mirar al futuro. 

Estoy convencido de que Aranburu debe formar parte de Zubieta. Ser una pieza importante en su organigrama para enseñar a los jugadores de categorías inferiores lo qué es y significa la Real, y nadie mejor que alguien que ha pasado toda su vida tras la camiseta txuri-urdin.

Con los vecinos revoloteando constantemente en busca de jugadores que llevar a su cantera y seguir viviendo de su más que manoseada filosofía, sería más que importante que un responsable explicase a los jóvenes los valores del equipo. De esta manera puede que esos cantos de sirena quedasen en nada tras ver que es difícil encontrar mejor equipo que el nuestro. Y no sólo con el Athletic, podría pasar con cualquier club que viniese a por algún jugador nuestro, pero con alguien con el ejemplo que supone Aranburu cerca, los futuros jugadores verían las cosas de otra manera. O eso es por lo menos lo que quiero pensar.

Futuro asegurado

He leído mucho estos días lo de one club man para referirse a Aranburu en su condición de jugador que sólo ha vestido una camiseta, y ésa tendría que ser la filosofía a impartir en Zubieta. Me fijo sobre todo el los centro-campistas que quedan ahora en el club con la salida de Mikel y miro al futuro con cierto optimismo.

Veo en Illarramendi y Pardo cosas que me hacen recordar a Aranburu en su amor por el equipo. Los veo quedándose muchos años aquí por su amor a esta camiseta, aunque no significa que la directiva decida o no traspasarlos algún día, pero ése es ya otro cantar.

Mikel se va pero se quedan algunos de los mejores que continuarán con el legado del capitán y  estoy seguro de que harán que no echemos de menos al azpeitiarra. Espero volver a ver pronto a Mikel en la Real ocupando un puesto de responsabilidad dentro de la estructura de la cantera, algo que él representa como el que más. 

martes, 1 de mayo de 2012

REFLEXIÓN DE UN MAL SEGUIDOR


No recuerdo el primer día que fui a Anoeta. Nunca he visto a la Real en Atotxa, pero sí que acudí alguna vez a ver al Danak. Me hice socio de la Real en el año 1998 junto a mi padre, con 10 años, ahora ya tengo 24 y mi padre ya dejó de serlo pero yo me mantengo fiel.

Recuerdo que hasta hace no mucho ir a Anoeta o ver un partido fuera de casa era la cosa más importante de la semana, y que celebrar los goles de la Real era lo más cercano a llegar al éxtasis. Pero hace algún tiempo que no siento lo mismo.

Este año mis ilusiones con la Real Sociedad han tocado fondo y se han estrellado en lo más bajo. Nunca hasta ahora en mis 14 años de socio he sentido tanta lástima por mi equipo del alma. No recuerdo tantos episodios tan indecentes en el entorno e interior del equipo txuri-urdin.

Empezar en verano escuchando que Griezmann dice que se quiere ir, cuando si es algo en el fútbol, en mi opinión menos de los que suelo leer, es gracias al equipo que manifestó querer irse. Luego nos vendieron que la llegada de Montanier supondría un salto de calidad y el tiempo ha demostrado que no pasa de ser un entrenador muy limitado al que la Real le queda grande. Un tío que permite una salida nocturna tras encajar 5 goles en un partido ridículo en Madrid no merece seguir donde está. Por ello y por la caótica manera que tiene de manejar al equipo desperdiciando el potencial de muchos y contando con jugadores sin potencial. Leo que cuenta con la cantera y me viene Pardo a la cabeza. Dirán que no se le debe quemar tan joven, pero de quemarse será por pasar el año sin apenas jugar.

La noche del Gabana ´51´ quedará grabada a fuego en la memoria de los aficionados de la Real y será algo que no olvidaremos. Esa noche, y la del partido de vuelta de la Europa League en San Mamés. ¿Cómo es posible que un jugador de la Real Sociedad acuda a ver al Athletic a su casa? Estamos hablando del Athletic, equipo que expolia nuestra cantera y equipo que permitió la agresión de los de Prosegur a nuestros aficionados cuando jugamos ahí hace un par de meses. A los cuatros jugadores no se les pasó eso por la cabeza. Demuestra a la claras que el sentir de la afición importa poco en el club. Me hace gracia cuando luego salen pidiendo el apoyo de los seguidores cuando somos los únicos que no fallamos al equipo. Además Griezmann, otra vez él, se atrevió a realizar un gesto provocativo a la grada tras marcar el sábado. No teníamos suficiente con lo del jueves como para que además nos hiciese eso el francés.

Todo vale

Este año también hemos tenido que leer críticas a la afición. ¿Cómo es posible esa crítica cuando no tengo duda de que somos una de las mejores aficiones del Estado? Pretenden hacer creer que criticar al equipo es perjudicial y de mal seguidor. Que los de verdad sólo animan y están con el equipo. Yo siempre he creído lo contrario. El aficionado que realmente apoya y ayuda al equipo es aquel que critica las cosas cuando van mal para intentar cambiarlas. Si tras un mal partido de la Real los jugadores sólo reciben abrazos y críticas positivas lo único que se consigue es dotar al equipo de un conformismo que hoy por hoy está matando a la Real. Somos mayores para saber que sólo animando no se consigue nada, pero es triste ver de qué manera se crucifica al critico en la Real Sociedad de hoy en día.

Otra cosa que está arrastrando el equipo a día de hoy es la mediocridad. Me he cansado de repetir que tenemos un gran grupo de jugadores pero que Montanier no está utilizándolos como debiera. Este año nos salvaremos tras hacer, en mi opinión, una más que triste temporada. El curso ha estado plagado de partidos nefastos que llevan a muchos aficionados a ir perdiendo la ilusión viendo que la situación no cambia y cómo se venden esos fracasos como si fuesen logros.

Los aficionados no recibimos nada. Yo ya no me creo nada. Soy capaz de ver con mis ojos que ésto se hunde. Estamos en manos de gente que se conforma con tan poco que acabamos celebrando una salvación conseguida con más pena que gloria. ¿Dónde está la grandeza de la Real? Cien años de historia para llegar a la situación actual. Aquí no pasa nada. Aquí se tapa todo. Se critica al crítico y alaba al mediocre. Intentan vender que para algo tan grande como la Real conseguir el más nimio objetivo es motivo de alegría. No hay auto-crítica. A veces tengo que leer alegatos a Atotxa, cuando lo que a día de hoy ni siquiera se le acerca a los años que mi equipo pasó en aquél campo del que mi padre tantas veces me ha hablado. De un equipo que tenía espíritu y luchaba, y sus dirigentes eran personas que querían lo mejor para los colores txuri-urdin. Siempre se aspiraba a lo máximo. Siempre he sentido una pena terrible por no haber vivido aquellos años.

Pero ya todo da igual. Mantengo la esperanza de recuperar la ilusión poco a poco, pero sé que será difícil. Podrían empezar por intentar ganar los partidos que quedan y quedar cerca, o dentro, de los puestos europeos. Superar al Athletic. No lo sé, algo. Pero dirán que es un equipo joven y que no se puede aspirar a eso. Solamente a salvarnos ganándole a un Racing desahuciado.

Seguiré, eso sí, acudiendo a Anoeta cada 15 días y sufriendo con mi Real. Seguiré siendo un mal aficionado que osa criticar y enfadarse con los jugadores cuando no hagan bien las cosas. Todo con el objetivo de que lo que hoy es desilusión y tristeza se convierta en alegría cuando las cosas vuelvan a hacerse de la manera correcta.


martes, 24 de abril de 2012

SEGUIMOS CON LO MISMO


Un mes aproximadamente, ese es el tiempo que ha transcurrido desde que ha comenzado la racha de partidos invictos de la Real. Un mes en en el que la Real ha conseguido derrotar al Rayo y encadenar cuatro empates consecutivos que lo acercan a la salvación, pero que deja en evidencia el mal momento que está pasando el club a día de hoy.

Seguimos en la pelea por la permanencia, que conseguiremos ganando al Racing el sábado, pero siempre con la sensación de estar haciendo lo mínimo. La Real, de la mano de Montanier, está dejando pasar una gran oportunidad de conseguir algo más, algo más que una triste permanencia que podría estar asegurada hace tiempo pero, no sé si será la desidia o la falta de preparación del francés y algunos jugadores del equipo, que lo están alargando sobremanera.

Montanier sigue demostrando que esto le viene grande. Y lo deja claro con gestos tan simples como dejar a los mejores en el banquillo, Illarramendi y Pardo en el último partido, sin ir más lejos.
Se habló de un salto de calidad que ya nadie cree, y estamos casi peor que la temporada pasado con Lasarte. No dudo de la salvación, pero tampoco dudo que a esta plantilla se le puede sacar mucho mayor provecho utilizándola como es debido. Pero vistas las cosas no creo que eso sea posible con el organigrama actual.

Puede que Montanier se vaya este verano, puede que siga, pero lo que es seguro es que esa decisión marcará el devenir del equipo de cara al año que viene. Duele pensar que con otro entrenador estaríamos más arriba. Duele ver como pasa el tiempo y la Real sigue estancada cuando puede dar mucho más. Y el dar mucho más haría que la gente se ilusionase más, pues muchos aficionados están ya hartos de esta situación de mediocridad.

Veremos como acaba la temporada, de la que tendremos que leer que ha sido un éxito, pero que en mi opinión certifica que estamos dejando pasar una época muy beneficiosa para nosotros.
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miércoles, 11 de abril de 2012

EL TREN QUE PASA


Últimamente ver un partido de la Real Sociedad se está convirtiendo en una especie de “quiero y no puedo”. Un ejercicio de paciencia que a menudo termina con una sensación de impotencia que acaban pagando la pantalla de la televisión o los vecinos de asiento en Anoeta.

Estamos en medio de una situación bastante extraña pero no por ello nueva para nosotros. Instalados en una especie de mediocridad donde tenemos que leer y escuchar justificaciones a todo tipo de tropelía y actitud mediocre. Se valoran las objetivos más nimios como grandes hazañas, al mismo tiempo que se esconde bajo la alfombra mucha de la mierda que hacer que el equipo esté como está a día de hoy.

Muchas veces la impotencia me domina tanto que ni siquiera soy capaz de argumentar el por qué de ese estado. Tenemos dos ejemplos en los dos últimos partidos que ha jugado la Real. El sábado acudimos a Cornellá para intentar sacar algo positivo fuera de casa tras demasiados partidos sin puntuar lejos de Donostia. Y con un juego ramplón, aprovechando las oportunidades que el Espanyol nos dejaba Vela anotó dos buenos goles que incrementan las ganas que tenemos de que se quede por aquí, pero que también puede despertar el interés del Arsenal por recuperarlo.

Nos pusimos por delante con lo justo, y con la sensación de que a poco que ellos apretasen algo nos podían dar la vuelta al marcador. Y así fue. En dos minutos fatídicos, el últimos de la primera parte y el primero de la segunda, los de Barcelona nos empataron. Y se acabó. No hicieron gran cosa para marcar el tercero, dando por bueno el empate, que a todas luces es negativo pues se perdieron dos puntos. Y es precisamente eso lo que hay que valorar, lo que se pierde en el camino por culpa del juego de la Real y no las migajas que conseguimos. Ese conformismo es el que mata.

Montanier dijo que el punto era importante y llegó el Betis. Y un poco más de lo mismo. Partido aburrido y donde la Real hizo lo justo, otra vez más. Sin ningún alarde de nada consiguieron ponerse por delante gracias a un gol de Vela, quédate por favor, y en la segunda parte con la entrada de Beñat el Betis empezó a dominar la contienda y nos empataron. Si se hace lo justo se acaba pagando. Zubikarai paró y salvo el punto al final, y el cabezazo de Ansotegi estuvo cerca de suponer la victoria txuri-urdin, pero nada, otro punto más tras ser empatados.

Vaya banda

Todavía me duele haber visto a Llorente e Ifrán calentando en la banda. No entiendo su ausencia en el campo. Al equipo le faltaba un estímulo, y este estaba en la banda calentando, y así acabó el partido. Mucha de la segunda parte la pasaron así, viendo como pasaban los minutos y Montanier se sentía a la mil maravillas por el punto que estaba por conseguir. Volvemos a lo de Barcelona, se perdieron dos puntos en vez de ganar uno.

Ese sentimiento de ver al equipo justito-justito sin demostrar gran cosa es lo que lleva al enfado al aficionado. Y ver al entrenador repitiendo los errores una y otra vez. Estamos ante una de las mejores plantillas de los últimos años, y vemos que no se está aprovechando. Tenemos activos muy importantes para ganar el futuro, pero mientras todo siga así no llegaremos a buen puerto. ¿Y qué significa “todo así”? Pues muy fácil: un entrenador que simplemente no vale para algo tan grande como la Real Sociedad, dar por bueno cualquier actuación mediocre, justificar lo injustificable cuando los aficionados no somos tontos y sabemos muy bien todo lo que pasa.

Estamos en una estación viendo que la mejor Real en años viene en un vagón hacia nosotros. Al mando viene Montanier. Y ahora tenemos dos opciones: cambiar de maquinista para no perder el tren o que todo siga igual y veamos como pasa por delante nuestro sin parar y seguir así otro año más, con todo lo que ello supondría. 

miércoles, 4 de abril de 2012

CALIDAD SÍ, CARÁCTER TAMBIÉN


Si el fútbol sólo fuese una cuestión de calidad la Real Sociedad siempre coparía los primeros puestos de la clasificación. Pero a estas alturas de la vida ya sabemos que la calidad pocas veces sirve si no le van unidos otros muchos factores más determinantes para conseguir objetivos.

Y es aquí donde entra el Club como institución. La Real está formada por tres bloques unidos entre si y en el caso de que alguno de estos bloques flaquease, los otros dos también caen. Tres estructuras formadas por los jugadores, el cuerpo técnico y la directiva.

Empezando por el primero, el domingo los jugadores demostraron algo que ya más o menos conocemos, y es que son capaces de jugar grandes partidos, de mucha solvencia y poder en el ataque. Siempre ayuda tener delante a un equipo como el Rayo, que no puso en grandes aprietos a los de Montanier. Los jugadores demostraron tener calidad de sobra para aspirar a cotas más altas, pues depende mucho del día que tengan los de arriba, y si Agirretxe, Vela y compañía están enchufados lo agradece mucho y lo que fue un 4-0 pudo haber sido un 5-0 u otro resultados más abultado.

En la segunda estructura de equipo reside el entrenador y su equipo de ayudantes, más los directores deportivos. El binomio Montanier-Loren es, se supone, el encargado de confeccionar el grupo de jugadores, y una vez empezada la temporada las decisiones deportivas caen sobre las espaldas del francés.

Y es en este punto donde llego a la conclusión de que al equipo le faltan muchas cosas que sumarle a la calidad que si que tiene, y que demuestran partidos como el del domingo. Es ya de sobra conocido que la Real no tiene carácter sobre el césped, también es bien cierto que algunos jugadores si que la tienen. Y con esta falta de alma, la calidad se queda coja y en partidos “duros” el resultado siempre suele ser el mismo. Es por esto que la segunda estructura del club está fallando en su cometido.

Un entrenador, aparte de entrenar, debe motivar. Ser un líder, y una guía que conduzca al equipo sobre la hierba. Ser el que lleve esa calidad a unirla con la garra y la motivación. Un tío que ponga las pilas a los jugadores, presión sobre unos futbolistas que lo necesitan. Pero Montanier está fallando en esto, al igual que Loren falla al fichar, y no se está erigiendo como líder de un vestuario que necesita un estímulo que lo saque de esta falta de carácter que ya llevamos demasiados años sufriendo.

Suelo pensar que si un entrenador tiene alma la transmite a los jugadores, o por lo menos que es más duro a la hora de castigar o mandar. Y me estoy acordando de la famosa salida de los jugadores en Madrid, al Gabana 51. Una cosa es que los futbolistas sean libres de salir de noche o de hacer lo que les venga en gana, pero Montanier tenía que haber puesto límites a eso. Él mismo dio los permisos para la salida nocturna antes incluso de ir a Madrid, pero tras caer derrotados y humillados por 5-1 dando una imagen penosa y, como no, sin alma o carácter alguno, esos permisos tenían que haberse retirado por sentido común. El francés perdió una oportunidad de oro para ganarse un poco a la afición txuri-urdin, pero en vez de eso mantuvo los permisos para dolor y cabreo de los aficionados.

Cambios

Ahí radica el problema. Un equipo que adolece de carácter necesita estímulo. Me imagino la misma situación con Toshack. El galés les habría mandado entrenar el domingo a las 10 de la mañana como “premio” por semejante espectáculo.

Parece que ya han sacado adelante el año. La salvación está cada vez más cerca, pero este problema de carácter o garra sigue existiendo, y seguirá entre nosotros a menos que se de un cambio en la segunda y tercera estructura del equipo. Los dirigentes tienen que ser más exigentes, y sobre todo críticos con su trabajo. Aquí parece que pase lo que pase, para mal, nunca se toman decisiones duras, o se reprende al equipo.

Tenemos buenos mimbres, pero falta un artesano con maña y fuerza que haga de este grupo un equipo más competitivo. Y ésto pasa por un cambio. No sé si Montanier seguirá el año que viene, pero no le veo a él como posible estimulador. ¿Emery? No lo sé, pero podría ser una buena elección para semejante labor.

martes, 27 de marzo de 2012

SALIENDO A PERDER


El sábado Montanier perdió el derecho a seguir entrenando a la Real Sociedad la temporada que viene. Lo del Bernabéu ha sido una mancha más en su historial como entrenador de la Real, que ha su vez también lo ha sido en la cartilla de este centenario club.

¿Qué se consigue saliendo a no perder? Perder, siempre perder. Y así paso en Madrid, donde la cobardía y la docilidad del francés condenó al equipo a una derrota que ya se veía antes incluso de empezar, sólo con observar la alineación inicial.

No es ahora tiempo de creer que era factible sacar algo positivo de un campo como el de los merengues, pero si a esa baja probabilidad se le suma el miedo a encajar, salir a que no te goleen y una imperdonable defensa de cinco, el resultado siempre suele ser volver a casa con un saco de goles a la espalda.

¿Quién podía imaginar sacar algún punto el sábado con el planteamiento de Montanier y la desidia de los jugadores? Pues ni el entrenador ni los jugadores estuvieron a la altura que se le supone a la Real, ofreciendo una imagen bochornosa e hiriente para todos aquellos que seguimos y sufrimos con nuestro equipo.

¿Para qué sirve alinear a cinco defensas si en el minuto 6 Higuaín remata solo a gol? Supongo que Montanier planteó así el partido con la esperanza de contener al Madrid y aguantar el resultado, pero cualquiera que conozca bien a la Real y lo que supone jugar ahí sabe que un esquema así es sinónimo de bochorno y de ridículo.

Pues sigo pensando que lo del pasado fue un tremendo ridículo y una manera dantesca de manchar a un equipo que es grande, por mucho que hoy en día se comporte como un equipo del montón. Jugaron sin alma, sin más intención que no salir goleados. Una cosa es la chapucera táctica del francés, pero la actitud de los jugadores también es merecedora de crítica.

En una temporada como ésta, donde estamos comiéndonos disgusto tras disgusto, está cada vez más claro que lo que le falla, y falta, al equipo es actitud. En el Bernabéu hay que salir a comerse la hierba y a pelear todo, sin dar tregua a uno de los mejores equipos que ha tenido el Madrid en años. Pero no, el equipo donostiarra salió a verlas venir, y así vio el tempranero gol del argentino, que echó por tierra cualquier atisbo de sacar algo positivo.

Sin alma jamás se consigue nada, y la imagen de los jugadores txuri-urdin deambulando por el campo, dejándole jugar al Madrid es algo que los aficionados no nos merecemos.

Más de lo mismo

Podría seguir párrafos y párrafos escribiendo sobre el partido del sábado, pero todos sabemos lo que tenemos. Un entrenador que no sabe lo que significa la Real Sociedad y que a día de hoy está haciendo de la mediocridad virtud, y unos jugadores sin carácter que permiten que se manche tanto la imagen de nuestro equipo, pues en Madrid parecíamos un equipo cualquiera, no una institución con tanto peso e historia como la Real.

Tres derrotas seguidas nos llevan a seguir sufriendo mirando abajo. Los aficionados no somos ilusos, conocemos muy bien las limitaciones que tiene el equipo, pero eso no es excusa para que seamos más exigentes y pidamos que si tenemos que visitar un campo tan difícil no sea haciendo pasillo a un Madrid que no tuvo rival en su casa.

Diez partidos para acabar la liga. Más les vale espabilar para no llegar al último tramo perseguidos por el tufo de los puestos de descenso. Tiemblo con sólo pensar en un final de liga apretado y sufriendo para salvarnos. Otra vez, y van...

miércoles, 21 de marzo de 2012

RECETAS PARA SER MEJORES

Muchas veces se nos achaca a los periodistas, aficionados etcétera que ejercemos de entrenadores de copa y sofá, y que es muy fácil jugar a dirigir un equipo desde el otro lado de la barrera. Pero sinceramente ésta me parece una milonga como otra cualquiera que rodea al imperfecto mundo del fútbol.

El hecho de que se critique tanto a todos los que nos creemos con conocimientos básicos como para plantear una alineación potable y competitivo muchas veces sólo sirve para salvar el culo de un entrenador u otro, pues hay casos en los que es muy fácil dejarlos en evidencia.

Como bien he comentado antes, nosotros somos entrenadores que al ver las cosas desde cierta distancia no somos conscientes de todo lo que bulle dentro de un vestuario, y ni siquiera recibimos presiones para hacer una cosa u otra, por lo que nuestras valoraciones tienden a ser casi objetivas del todo. Y la máxima de todos nosotros, entrenadores de palo, es que la clave para conseguir objetivos es aprovechar en cada momento a todo jugador que esté pasando por un buen estado de forma.

Algún ilustrado que otro diría que ése es el A,B,C de este deporte, y por consiguiente de cualquier otro, pero hay veces en las que parece que este esquema tan simple no llega a manos de los entrenadores reales, y en nuestro caso al de la Real Sociedad.

A estas alturas de la temporada ya sabemos todos de que pie cojea Philippe Montanier. Son muchos los meses que llevamos con él en nuestro banquillo y este tiempo nos ha servido para ir conociéndolo poco a poco, sobre todo en su método, si es que lo tiene, de gestionar el equipo.

Allá por los meses de verano leímos y escuchamos cosas sobre Montanier que lo ponían a la altura de los más grandes entrenadores del mundo. Debe de gustarle mucho la manera de jugar del Barcelona y parece que su intención era exportar esa idea a la Real, como el famoso 4-3-3. Pero no hace falta mucho para darse cuenta de que éste no es el equipo catalán, y ninguna falta que hace, y con el paso de los partidos comenzamos a ver que no era oro todo lo que relucía con el francés.

Pero mi interés en este artículo no es ahondar en los sistemas o esquemas del galo, lo que realmente pretendo es criticar el, en mi opinión, inapropiado uso que hace de algunos jugadores. A lo largo del año nos viene demostrando que para él no es suficiente que un jugador se gane la titularidad sobre el césped, pues todos conocemos casos de futbolistas que han pasado de jugar un gran partido a ser suplente, o a ni siquiera estar convocado.

Los casos de Pardo y de Agirretxe están en la mente de todos en este momento, pues lo que rodea a estos dos jugadores esta temporada está ya rayando lo absurdo. Me suelo esforzar mucho en intentar entender el sistema que tiene Montanier para dar cabida a un jugador u otro en el once inicial, pero es un tema que ya me tiene desbordado y no sé por donde cogerlo. Está habiendo jugadores que realizan la transición titular-suplente-grada, y viceversa, con una facilidad pasmosa, echando por tierra la teoría de aprovechar lo máximo posible el buen estado de juego de los jugadores.

Volviendo al joven, aunque sobradamente preparado, jugador riojano, el trato que le está dispensando el francés dista mucho del que tendría que ser en el caso de una promesa como Pardo. Todavía escuecen las palabras del entrenador tras el tremendo partido que realizó el centro-campista ante el Sevilla y que vino a confirmar la sospecha de que nos encontramos ante un jugador como la copa de un pino. Pues bien, a Montanier no se le ocurrió otra cosa que menospreciar el partido que realizó Pardo, como queriendo demostrar que manda él. Ahora le está viniendo muy bien la excusa del Sanse para no contar con él, cuando en muchas ocasiones en esta temporada lo ha tenido muerto del asco en el banquillo olvidándose del equipo filial.

Los mejores, a jugar

En un equipo como el nuestro, donde el nivel algunos jugadores del centro del campo es bastante ramplón, la irrupción de Pardo ha supuesto un fogonazo de calidad y esperanza, que Montanier no está sabiendo aprovechar. Sus razones tendrá, pero un entrenador que no juega con los mejores jugadores que tiene no hace otra cosa que demostrar sus carencias.

Lo mismo pasa con Agirretxe, delantero que siempre ha estado en el punto de mira y este año que se ha erigido como máximo goleador del equipo está siendo víctima de las decisiones del entrenador. De Imanol siempre se ha dicho que le faltaba confianza y continuidad para triunfar, y este año está devolviendo con goles la confianza que tiene Montanier hacia él, y por eso mismo no se entienden algunas de sus suplencias. Bien es cierto que se ha pasado algunos meses sin oler puerta, pero su suplencia en Bilbao tras volver a anotar ante el Mallorca es incomprensible a todas luces. Pero como Montanier no deja de sorprender, llegó el partido del Zaragoza y Agirretxe volvió a la titularidad con dos goles, pero eso no pareció ser suficiente para el míster, que lo dejó en el banco en Getafe. La estadística es curiosa, en las dos últimas victorias de la Real Sociedad Agirretxe ha sido titular y ha marcado tres goles, pero a su vez ha sido suplente en las dos derrotas consecutivas fuera de casa.

Si queremos aspirar a algo, la clave es jugar con los mejores en cada partido. Es algo tan básico que no encuentro la explicación a todo lo que he escrito hasta ahora. No estamos para experimentos, pues no sólo nos jugamos esta temporada, de lo que ella quede crecerán los cimientos de los años que están por venir.
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