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viernes, 7 de junio de 2013

AITA, ERREALA!


Creo que, aún, no he asimilado la hazaña. Parece un sueño de esos en los que despiertas justo cuando el árbitro pita el final y estás a punto de celebrar un título. Y eso que digerir semejante plato de buen gusto no debería ser difícil. Lo que ha conseguido la Real esta temporada es de un mérito superlativo. Difícilmente uno encuentra razones para poder explicar los porqués de semejante hito. El equipo ha superado todas las expectativas y lo ha hecho con una receta muy sencilla, la de toda la vida, la “de la abuela”: trabajo, sentimiento, calidad y fe. Mucha fe. Una fe que tanto el vestuario como la afición habíamos perdido hace algunos años, cuando una pésima gestión institucional y deportiva llevo al club a las catacumbas de la segunda división.

Aquello ya es pasado. En apenas tres años hemos vivido un ascenso y una clasificación para la Champions, un objetivo otrora inalcanzable, una quimera absoluta para todo aquel que tuviera dos dedos de frente. Una alegría inmensa que, no en su totalidad, pero sí en parte compensan los malos momentos vividos provocados por la desunión existente en el entorno, por el mal hacer de unos cuantos, que despojaron a la Real de su idiosincrasia y la convirtieron en un club de medio pelo, como otro cualquiera, sin que nada ni nadie pudiera conseguir dar un giro de 360 grados. Lo mínimo que podrían hacer es taparse un poco. Pues ni eso. Hoy, por suerte, y por el buen hacer de Aperribay y compañía, el cielo está despejado y podremos disfrutar de un verano de sol deportivo, esperando con cierta ansiedad por cierto, la llegada de la eliminatoria previa de la máxima competición europea por equipos. El mero hecho de escribir estas líneas hace que los pelos se me pongan como escarpias. Una locura.

Esta es la Real que queremos. Y no lo digo por su clasificación para la Champions. Somos conscientes de que es un objetivo, a día de hoy, con las diferencias económicas existentes, quimérico. Pero por fin podemos volver a estar orgullosos de un equipo que cree en sí mismo, que siente los colores, que compite con ambición, en definitiva, que aplica la misma filosofía que los miles y miles de aficionados que se desviven por él domingo tras domingo. Que la Real gane un domingo hace que el lunes sea menos lunes. Para mucha gente que lo está pasando muy mal. Y eso era algo que se había olvidado. Las personas llegan, ganan o pierden, y se van. La Real permanece. Y su afición también. De padres a hijos. De abuelos a nietos. Una de mis grandes alegrías es ver vestido al pequeño Unai con la camiseta txuri urdin y que señalándose al escudo diga “aita, Erreala!”. Esa es la fortaleza de este club. Y la que ha recuperado volviendo a los orígenes, aplicando el sentido común, confiando en lo que siempre ha tenido éxito. Y debemos seguir así por mucha Champions que vayamos a jugar. Ahora toca celebrar, disfrutar y trabajar para seguir haciendo las cosas igual de bien. Comenzando con la patata caliente del entrenador. A Montanier le agradecemos lo que ha hecho. Pero es una página pasada. Hasta otra. No hay debate. Quien venga tiene el listón muy alto. Pero también tiene marcados de forma cristalina los pasos que llevan al éxito.

Y así, nosotros también nos vamos de vacaciones. Con la esperanza de volver el año que viene y contarles desde esta sección una pasión semanal, un sentimiento muy Real. Siempre desde el corazón. “Aita, Erreala!”. Enorme.

Mantener el bloque

Entre los riesgos de realizar una extraordinaria temporada, como la que nos ha regalado la Real, están el que algún club poderoso pueda querer echar la caña en el vestuario. Es ley de vida. Los Iñigo Martínez, Illarramendi, Griezmann, Vela y compañía tienen hoy un cartel que hace escasamente un año no tenían. Aquí el club debería tener la misma mano dura que en otros apartados. Ahí están las cláusulas, que para algo están. Que pasen por caja. Mantener el bloque durante el verano, será, sin duda, uno de los objetivos más complicados a conseguir. Un objetivo de importancia capital para seguir creciendo.


viernes, 31 de mayo de 2013

EL CURRUSCO DE PAN


Pase lo que pase ya hemos ganado. Ocurra lo que ocurra el sábado la Real y sus aficionados bajarán el telón de la temporada con una sonrisa dibujada en su cara. No es sólo por el gran año realizado. Se ha dado un paso más. El club está consolidado en Primera y peleando por las cotas que le corresponden por historia. Habiendo regresado a los orígenes. Basando la edificación de la plantilla en la fortaleza de los de casa, en los que no se besan un día un escudo y al siguiente otro diferente. Y logrando que a estos les acompañen foráneos de calidad, que marcan la diferencia, y no medianías del tres al cuarto que no mejoran lo que ya hay en casa. Volver a disfrutar de una competición europea, de poder desfilar por el continente con la zamarra txuri urdin, debe ser un punto y seguido, que no provoque una alteración de los planes establecidos. Disfrutemos, opero sin volvernos locos. Parece que van por ahí los tiros.

Pero antes tenemos la última bala en la recámara. Es la final. Esta sí que sí. Después del sábado no hay nada. No lo habrá, al menos, hasta entrado el mes de julio, cuando la plantilla retome la actividad de pretemporada. Perder el cuarto puesto a falta de una jornada es semejante injusticia visto lo visto que no puede hacerse realidad. La Real ya no depende de sí misma, pero lo que no podría permitirse es no aprovechar un hipotético tropiezo del Valencia en el Sánchez Pizjuán. Que el Valencia no ganara y no subirse al tren de la Champions por tampoco hacerlo tú en Riazor dejaría un poso de tristeza importante. El premio es tan grande, tan gordo, tan importante. “Pan para hoy y hambre para mañana”, que diría Lendoiro. El jeta del presidente del Deportivo no conoce de primera mano como los aficionados el hambre que hemos pasado años atrás, debería tener claro a estas alturas que los realistas no vamos a dejar escapar ni un mísero currusco de pan. Y no es el caso, porque la Real se juega la Champions, pero que se olvide de ningún tipo de condescendencia porque estamos curados de espanto. No hemos hecho más que favores y luego nos la han clavado por la espalda. El equipo tiene armas de sobra como para hacer daño al Deportivo y la victoria no es ninguna quimera. Después, sólo restaría que el Sevilla tirara de rebujito para noquear al Valencia y despedirse así con nota de su afición. Tras varios “no” Emery tiene el día idóneo para decirle “sí” a la Real. Fíjense, a día de hoy veo más factible que gane la Real a que pinche el Valencia. Soñamos con ello

En realidad, analizándolo todo fríamente, la Real no tiene nada que perder en A Coruña. El Depor se juega su subsistencia y el equipo de gala de Montanier debería saber leer el partido para liquidarlo en el momento preciso. Tiene que ser un partido para disfrutar. Que dramas ya hemos tenido suficientes en los últimos años. Por lo que no hablemos de presión. Presión, la que tienen los gallegos. Así que, amigo César Augusto, guárdeme el currusco, y de paso un poco de marisco y Albariño. Que tenemos una Champions que celebrar. Goazen Erreala, goazen txapeldun.

¿Dónde te metiste Fortuna? 

El fútbol no fue justo con la Real el domingo pasado. La cuarta plaza se esfumaba después de un 3-3 ante el Real Madrid, que bien podría haber sido un 6-3. Es lo que tienen estos equipos de enormes individualidades. Que juegan andando, tienen tres y te meten las tres. La Real desbordó con velocidad y calidad al subcampeón de Liga, pero no supo aprovechar alguna más de las innumerables ocasiones de las que dispuso. Y el que perdona la paga. ¿Dónde te metiste Fortuna? El otro día, la diosa se disfrazó de Diego López. Una lástima. Pero, a su vez, y aunque parezca contradictorio, que disfrute, que gozada de fútbol eléctrico, desbordante y letal. Que enorme Real.



viernes, 24 de mayo de 2013

LA SUBASTA DEL CHICLE


Cuenta la prensa inglesa que el último chicle que masticó Sir Alex Ferguson en Old Trafford antes de su retirada como técnico fue subastado por unos 500.000 euros. Dicen que cierta empresa que opera por la red fue la encargada de poner precio de salida a la última goma mascada por 'Fergie' en el banquillo que ocupó durante los últimos 26 años y que la subasta comenzó en 150.000 euros. Comentan, también, que a pesar de su estratosférico precio, la historia tiene un cariz social interesante, ya que, al parecer, dicho importe de la subasta va a ser donado a obras benéficas. Señalan los tabloides británicos que un aficionado saltó al terreno de juego para 'rescatar' este peculiar souvenir y conservarlo en una caja de madera. Un tipo peculiar Ferguson, protagonista de una historia casi increíble en los tiempos que corren.

Montanier ha durado en la Real 24 años menos que el escocés en el United. Tampoco ha sido habitual masticador de goma en el banquillo, pero ciertamente algo habrá tenido que ver en la excelente trayectoria del equipo esta temporada. Quizá haya pensado que va a ser imposible mejorarlo y que así se marcha como un héroe. Quizá las razones no sean más que económicas, que el Rennes le ofrezca un pastizal y que sea lo que más le pese en su balanza. O quizá esté algo decepcionado con la poca confianza mostrada por el Consejo de la Real durante sus 48 meses en Donostia y por la oferta de renovación planteada encima de la mesa. Qué más da. Punto y aparte. El francés abandona el club e igual que en otras tantas ocasiones vendrá otro. La ley del fútbol. A rey muerto, rey puesto. El que venga tiene mimbres suficientes como para aspirar a cotas importantes la temporada que viene. Seguramente el mayor legado de Montanier sea ese, el haber conseguido hacer ver a un grupo de futbolistas que podían dar mucho de sí y plasmarlo en el terreno de juego. Eso que ya tiene ganado el que venga por detrás, se llame como se llame. Vino Lasarte, de fuera. Vino Monty, de fuera. Ahora parece que el objetivo prioritario es Martino, también de fuera. Veremos.

Ha extrañado y no ha caído bien la noticia, por el momento, en el entorno. Era inevitable. Era un secreto a voces. Y ocultarlo lo único que iba a provocar era que el debate siguiera en la calle y medios de comunicación que están para lo que están, para transmitir las noticias a los aficionados. Y si la noticia es que Montanier no va a renovar hay que contarla. Por ello, había que zanjarlo ya y se ha hecho. Punto y final. Agur eta eskerrik asko Philippe. Sólo queda dar un paso más. Consigue dejar al equipo en cuarta posición y escribirás con letras de oro tu nombre en la historia de la Real. Y te lo agradeceremos durante la próxima temporada. Madrid, Madrid, Madrid. No nos puede quitar el sueño ninguna otra cosa. Por uno o por otros, pero Montanier no va a seguir. Pues ya está. Por mayores dramas ya hemos pasado. Los futbolistas tienen ahora la voz de mando. Todos ellos, o casi todos, seguirán el año que viene. Y pueden hacerlo disputando la Champions League. Monty no mastica chicle, pero su famosa libreta podría donarla para subastarla. O para el museo txuri urdin.

Un comité de chiste

 Hasta cuando no lo necesitan van de la mano del grande. Lo del Comité de Competición no tiene nombre. Ayer tomaron la decisión de que Cristiano Ronaldo cumpla 2 partidos de sanción por su expulsión con roja directa en la final de Copa, pero ¡en la misma competición! De toda la vida ha solido ser en los partidos siguientes, siempre que fuera roja directa. Pues esta vez no. Claro que, lo de tener en consideración el recurso por Vela, por supuesto que no, eso no. Un comité de chiste. Y a seguir tragando. Cuánto incompetente impartiendo justicia. Un chiste.



viernes, 10 de mayo de 2013

TUPIDO VELO


Algún día tenía que llegar. Lo normal hubiera sido terminar la Liga sin perder ni un solo partido desde el día de Reyes. Sin embargo, quizá lo más llamativo fuera la manera de hacerlo y el lugar, ya que los antecedentes no hacían sospechar algo semejante ni el rival, con todos los respetos, parecía oponente en condiciones si la Real repetía actuaciones recientes. El cabreo con el que nos metimos en la cama el lunes fue importante, y es que, ciertamente, el esperpento fue desesperante. Y aunque, con el paso de los días, ya en frío, la conclusión sigue siendo que tenemos la Champions en la mano, la oportunidad perdida, e, insisto, la manera en la que se produjo, ha suscitado cierta preocupación en el entorno. Supongo que va en nuestro ADN guipuzcoano, ese que está en el extremo del de nuestros vecinos más cercanos, esa capacidad de verlo todo gris oscuro, casi negro, incluso cuando se atisba un cielo despejado y claro en el horizonte más cercano. Si fuéramos capaces de cambiarlo, muchas veces, nos iría mejor. Pero la genética es la genética, ya lo saben, nos viene dada.

Perder se podía perder, en cualquier sitio, pero hay formas y formas. Lo peor fue la sensación de vuelta a las andadas, del retorno de viejos fantasmas. Esa capacidad intrínseca que perseguía a la Real de hundirse al mínimo contratiempo, de lamentación perpetua, que le terminaba condenando en enfrentamientos en los que aún podía restar un mundo por disputarse. El error, letal, de Markel, no sólo le hundió a él sino que hundió, incomprensiblemente, a todo el equipo, que fue incapaz de sobreponerse a la desgracia y que únicamente hacia el final, a lo largo de unos diez minutos, inquietó, por llamarlo de alguna manera, la portería del Getafe. Con el potencial del equipo del centro del campo hacia delante, y siendo plenamente conscientes de ello, nadie dio un puñetazo en la mesa para reaccionar y buscar la remontada. Sólo el Chory, saliendo desde el banquillo, lo intentó.

El discurso al final de los noventa minutos no podía ser otro. Desde el propio Aperribay y hasta el último de los futbolistas lo reconocieron. “Para clasificarse para la Champions va a haber que jugar mucho mejor”. “Hemos jugado fatal, con balón, sin balón, en todas las facetas”. Borrón y cuenta nueva. No queda otra. La Real depende de sí misma. La temporada, pase lo que pase, va a ser estupenda, pero a nadie se le escapa que disputar la Champions la venidera campaña sería de ensueño. El calendario no es nada sencillo. El Pizjuán y Riazor no son salidas cómodas, más bien lo contrario, y a Anoeta llegar el Granada, que se juega la vida, y el Real Madrid, que aunque llegará sin nada en juego, no deja de ser una de las mejores plantillas del mundo. El Valencia tiene fuera tres de los cuatro compromisos. Lejos de Mestalla no está tan cómodo. A lo largo de 34 jornadas los txuri urdin han demostrado ser mejores. Es algo tan sencillo como seguir haciéndolo en las cuatro semanas que restan. Olvidando el traspié de Getafe. Porque fue sólo eso, un traspié. ¿Verdad chicos? Corramos un tupido velo. Este equipo tiene todo el crédito este año. No podemos venirnos abajo por una derrota. Eso sí, hay que ganarle al Granada. Por lo civil o por lo criminal.

Errores y humanidad

La pasada semana destacábamos el excepcional estado de forma de algunos futbolistas, entre ellos, Markel Bergara. El de Elgoibar fue el protagonista negativo del choque del Coliséum por ese error fatal en el pase que puso en bandeja el 1-1 a Pedro León y tras el que la Real se vino abajo como un castillo de naipes. Todos somos humanos. Un error no va a cambiar el hecho de que su temporada esté siendo formidable. Debe servirle para aprender. Sin la máxima tensión y la máxima concentración cualquiera te hace un roto. Pardo también sufrió. Después de mucho tiempo fue titular y sucumbió en el intento. Las conclusiones que saque, siempre en positivo, le servirán para dar uno o varios pasos hacia delante. Es un jugadorazo. Ánimo a los dos.


sábado, 4 de mayo de 2013

LÁGRIMAS EN EL PAPEL


El 11 de junio de 2007 publiqué el siguiente artículo, titulado ‘Lágrimas en el papel’. Desde entonces, he pensado mucho en aquél día, en estas frases que quedaron grabadas para siempre. Era el día después de uno de los peores días de la historia, tras la penúltima jornada, el 0-0 dejaba a la Real no matemáticamente, pero, en la práctica, con los dos pies en Segunda. Mi compañero periodista Miguel Cifuentes no pudo tener peor regalo de bodas. Tras la celebración y hundir nuestras penas en alcohol dormí fatal. Y no pude contenerme. Me levanté, encendí el ordenador y plasmé mis sentimientos, tal cual, según iban fluyendo.

“Cuánto dolor. La Real se va a Segunda. Mi Real. Increíble. Inexplicable. Fatal. Una lágrima cae en el papel. He tenido toda la temporada para asimilarlo. Razones nos han dado para que el desenlace de la película no sea tan duro. Pero el destino nos tenía reservado el trago más amargo. Tenía que ser Savio, el que ha propiciado que la Real llegue 'viva' a la última jornada, el que fallara en el momento más inoportuno. Cuánto dolor. Soy de la generación que no tuvo la oportunidad de disfrutar los títulos de Liga. Los viví en la cuna, y hoy es el día en el que me recuerdan la cara que puse al ver a mis aitas gritar de alegría, como locos, el gol de Zamora. Entre la incredulidad y el desconcierto. Quién iba a decir que, después de tanto tiempo, volvería a sentir lo mismo. Ojos vidriosos. Cae otra lágrima en el papel. La historia de nada sirve. El presente lo nubla todo. Los 40 años ininterrumpidos en la elite. El título de Copa. El oasis del subcampeonato. La Champions. Ahora es todo desierto. La mirada se me pierde en el horizonte de la Segunda. La Real, mi Real, descenderá el domingo próximo.Una nueva lágrima. El papel ya es inservible. Qué desazón. Se va un grande. Volverá. Cuánto dolor”.

Después de seis años e innumerables penurias hoy las lágrimas son de alegría. La Real ha florecido con la fuerza de los más jóvenes y de la mano de una afición que merece un reconocimiento. Lo que vivimos el domingo en Anoeta ante el Valencia pasará a la historia como una de los grandes momentos de este club, en el que, ofreciendo un fútbol espectacular, el equipo txuri urdin pasó por encima de su rival más directo en la lucha por la Champions. ¡La Champions! Lo que en su día fue un oasis, el subcampeonato, la participación en la máxima competición internacional por equipos, vuelve a hacerse presente y lo que hay que conseguir es que, precisamente, se convierta en lo contrario, en algo habitual, como lo fue en su día. Días en los que ver a la Real paseándose por Europa no era una sorpresa sino que era algo de lo más normal y que no extrañaba a nadie. Los ojos vidriosos vuelven a estarlo tras presenciar maravillas como la del otro día y oteando en el horizonte esos martes y miércoles nocturnos de batalla europea ante los mejores equipos del continente. Lo tenemos en la mano. Del dolor al regocijo. “Se va un grande. Volverá”. Ya está aquí. Y cómo estamos disfrutando. Otra lágrima en el papel.

En estado de gracia

La plantilla de la Real está en estado de gracia. El nivel general está siendo descomunal, pero esta semana no puedo sino centrarme en dos futbolistas. El primero, Markel. Se ha llevado palos de todos los colores, tanto por las lesiones como por la crítica. Hoy es el día en el que está que se sale. Es el ancla del equipo, lo barre todo. Se ha convertido en un indispensable. Ante el Valencia estuvo, sencillamente, inconmensurable. Y qué decir de Agirretxe, alias AGR9. A día de hoy está de selección. Ni Negredo, ni Soldado, ni Rubén Castro, Imanol está con duende. Otro partido excepcional, y ya van unos cuantos esta temporada. Nos tienen alucinados. Y lo que nos gusta. Ahora, a conquistar Getafe.



viernes, 26 de abril de 2013

EL CAMINO DEL CORAZÓN


“Cuando tengas que elegir entre dos caminos, pregúntate cuál de ellos tiene corazón. Quien elige el camino del corazón no se equivoca nunca”. Es una frase extraída del “Popol-Vuh”, libro sagrado de unos indios de Guatemala llamados “quichés”. La Real llevaba años equivocándose, escogiendo un camino que no le correspondía, alejándose de sus valores, de su filosofía, de su corazón. De un tiempo a esta parte, por razones económicas, pero también por razones de identidad, de quienes vienen gobernando la institución, eso ha cambiado. La fuerza de esta Real está en su corazón, en una plantilla nutrida por gente de casa en un porcentaje elevadísimo, a quienes acompañan una serie de futbolistas llegados desde fuera (se cuentan con los dedos de una mano) que marcan la diferencia, algunos más que otros, y que, en definitiva, se han contagiado ese palpitar.

Nadie en su sano juicio, habiéndolas pasado las de Caín, hubiera imaginado estar a día de hoy donde estamos. La Real ha recuperado su nombre, su prestigio y después de consolidarse en Primera tras recuperarse del paso por el purgatorio de Segunda, es firme candidato para jugar la Champions League la próxima temporada. A todos nos hubiera encantado poder celebrar una victoria en Iruñea pero no tengo dudas de que el punto obtenido es un botín preciadísimo que va a ayudar a que los colores txuri urdin vuelvan a pasearse por Europa después de mucho, muchísimo, demasiado tiempo. En el vestuario no puede existir presión ninguna. Ni el más optimista de los integrantes de la plantilla se hubiera visto en verano donde está. De ahí que me encantara el discurso de Mikel González el otro día. En referencia al partido contra el Valencia destacó que “llevamos mucho tiempo queriendo disputar partidos como éste”. Es una oportunidad única y la Real no tiene nada que perder. Va de mano. Con dos reyes podrían bastarle para pegar un órdago a la grande y llevarse la partida. Ganar al Valencia sería definitivo. Cinco puntos de distancia a falta de cinco compromisos sería una renta muy difícil de dejar escapar. Por eso, el domingo es el día. No se nos pueden escapar vivos. No lo van a hacer.

El fútbol nos debe una recompensa. Es complicado olvidar por todo lo que hemos tenido que pasar los aficionados de la Real. Situaciones que muchas veces se pasan de soslayo, como si el tiempo lo curara todo. Las heridas están casi cicatrizadas, sí, pero falta dar el golpe definitivo. Esta Real, estos jugadores, tienen la oportunidad de hacer historia, tienen ante sí la ocasión de dibujar la sonrisa definitiva, la que elimine en su totalidad, y de una vez por todas, las lágrimas y la impotencia provocadas por la división y el nefasto hacer de algunos otros. Es nuestro momento. El punto y aparte definitivo. Somos la Real. Y en corazón no nos gana nadie.

La madurez de Agirretxe

Una de las grandes noticias de la temporada, en mi opinión, es la madurez adquirida por Imanol Agirretxe. El partido que ofreció ante Osasuna fue, sencillamente, espectacular. No sólo del gol vive el delantero. El de Usurbil está ofreciendo un rendimiento altísimo el año de su confirmación definitiva, en la que además de marcar goles está ayudando al equipo con unas cualidades esenciales como un juego de espaldas fenomenal, una brega constante y un juego aéreo que está siendo letal para los rivales. El ‘9’ lleva varias semanas que se sale. Que no pare.


viernes, 19 de abril de 2013

OCÉANO BLANCO Y AZUL

“Individualmente somos una gota, juntos somos un océano”. El poeta japonés Ryunosuke Satoro no pudo resumir, en una sola frase, la trascendental importancia de saber extender del “yo” al “nosotros” en muchos aspectos de la vida. El deporte, no es una excepción, todo lo contrario.

No quiero que esta cita se entienda únicamente en el ámbito exclusivamente de equipo, de vestuario. Es evidente que un único futbolista, sólo él, por muy bueno que sea, no puede lograr los mismos éxitos que si es acompañado por otros que, seguramente son peores que él, pero que a su lado le hacen, aún, mejor. Me gustaría que fuéramos capaces de extender el concepto e incluir a todo aquello que forma el denominado entorno. Sí. Es lo que pretende ser este artículo. Una oda a la afición de la Real. Ni más ni menos.

De un tiempo a esta parte la afición de la Real venía siendo maltratada por el mundo. Estaba dejada de la mano dios por Consejos y consejeros que saltaron de un barco a la deriva para salvarse ellos, sin preocuparse de los que trataban de sacar el agua con cubos, en un esfuerzo titánico e infructuoso. Estaba dejada de la mano de dios por las instituciones y poderes fácticos que lo único que han querido siempre ha sido gobernar el club, más allá del verdadero sentimiento, del alma txuri urdin que poseen la inmensa mayoría de los que abarrotan Anoeta cada quince días. Estaba dejada de la mano de dios, incluso, por algunos futbolistas, egoístas, incapaces de tener un mínimo detalle de coste cero para ellos en algunas situaciones inexplicables. El sufrimiento ha sido enorme, pero la afición no ha claudicado, nunca, y ha estado a las duras y a las maduras, tragando bilis. Hubo momentos de fractura social que a punto estuvieron de hundir a la Real. No hay mayor fortuna para un club que la fidelidad de los suyos.

Atrás han quedado estampas como la de futbolistas realistas desviviéndose por sacarse una foto con sus hijos y con los futbolistas del Barcelona tras una derrota que dejaba a la Real con pie y medio en Segunda. La ilusión es joven y Real. El fin de semana pasado, el sábado concretamente, anterior a la cita de Vallecas, una numerosa chavalería inundaba las campas de Ulía. Quince de ellos lucían la elástica txuri urdin. Sólo dos la blaugrana. Algo está cambiando y ya era hora.

Vigo, Vitoria, Cádiz… Vallecas fue el otro día escenario de una nueva lección magistral de una afición a la que, ahora, le toca sonreír. La vuelta de tuerca dada en el club con respecto a la figura de los aficionados es evidente. El mensaje, desde la punta de la pirámide hasta los bajos fondos es nítido, nadie se sale del camino marcado: sin la afición no somos nada. El “no se desunan” de Lasarte llevado a su máxima expresión. Lo que va a hacer que, con una pizca de suerte, veamos a nuestra Real, después de diez años, compitiendo en la Champions League. Un océano blanco y azul. Maravilloso.

La margarita de Monty

La excepcional marcha del equipo esta temporada y las posibilidades de clasificarse para la Champions en una recta final de campeonato apasionante que se avecina es lo que más preocupa y ocupa a los seguidores de la Real. Sin embargo, hay una cuestión que, cada vez más, empieza a estar en los debates de la calle. “¿Por qué no ha renovado todavía Montanier?”. Algunos dicen que si no ha renovado ya es porque no va a seguir. Otros que nada de eso, que ya ha dado el Ok, pero que no se va a hacer oficial hasta el final de Liga. La gente quiere saber. ¿Hay razón para retardar la comunicación oficial de la decisión?


viernes, 12 de abril de 2013

VENENO REAL


La Real Sociedad ha vuelto a florecer tras muchos años grises, y la afición disfruta de lo lindo

El traje no nos entra. Estamos inflados, hinchados de autoestima, orgullosos de nuestro equipo, de cómo afronta los partidos, de cómo juega y de cómo gana. Esta Real es como la cobra. Te fulmina de un mordisco. El Málaga lo sufrió en sus carnes. El sistema nervioso de los de Pellegrini se detuvo durante veinte majestuosos minutos en los que los txuri urdin escupieron veneno a borbotones, fulminando a todo el que pasaba por delante. Es como si supiera, exactamente, cuándo es el momento idóneo en cada envite, como si tuviera estudiado a la perfección al enemigo y conociera de primera mano los puntos débiles, para atacarlos cuando más daño puede hacer, y lanzar la toxina mortal, para la cual no se ha inventado antídoto.

Esta Real reúne muchas de las características de la Real que nos hizo campeones. Un grupo de amigos, de casa, que es consciente de lo que supone portar ese escudo en el pecho y lucir de txuri urdin. Un grupo poderoso, que ha crecido en experiencia por la confianza otorgada, y que tiene en el carácter ese gen básico sobre el que todo equipo debe apoyarse para dar pasos al frente. Una raza innata en tiempos de Atotxa, que fue languideciendo hasta evaporarse en Anoeta, y que, por fortuna, ha vuelto a florecer. No tengo dudas de que el trabajo de Martín Lasarte en este sentido fue esencial. El uruguayo fue quien comenzó a edificar el equipo que está deslumbrando a propios y extraños esta temporada. Montanier le ha dado forma y lo ha terminado de engrasar. Ambos merecen reconocimiento. A todo ello se le ha unido un grupo de foráneos que marcan la diferencia y el cóctel es explosivo. Aspirando a la Champions. Bendita locura. No queremos despertar.

Es una delicia comprobar la seguridad que transmite Bravo en la portería. Excepcional la trayectoria de los dos laterales, Carlos Martínez y De la Bella, de lo mejorcito de la Liga, hacia atrás y hacia delante. Una maravilla ver a Illarra en el tránsito defensa ataque, escudado por un Markel omnipresente, y un Prieto estelar jugando por el centro, o por un Zurutuza ‘delicatessen’ que cuando está y deja de estar, como el otro día, deja un espacio dificilísimo de cubrir. Fantasía pura la de Vela, que va sobrado, y Griezmann, que está cerca de su mejor versión. Y asombroso el crecimiento de Agirretxe, que el otro día realizó un partido soberbio, a pesar de que no marcara, mostrando un virtuoso juego de espaldas y dejando su impronta con detalles brillantes como el pase con la zurda a GR7 para que éste marcara a placer. Desde la grada, ciertamente, poco más podemos pedir. Estamos disfrutando.

El premio, en forma de pasaporte europeo, está cerca. La heroicidad requerirá máxima concentración, máxima intensidad y el mejor fútbol. Sólo así reptaremos, sigilosamente, hasta el objetivo. Y sólo así esquivaremos las barricadas. Porque irán a por nosotros. Lo acontecido en el Valencia-Valladolid clama al cielo. Es una vergüenza. Pero no pasa nada. El perjudicado no tiene fuerza para meter ruido. Lamentable. No podemos permitir que nos toque a nosotros.

Yo tengo otro pálpito, Paco

El otro día escuché a Paco Jémez, técnico del Rayo, próximo rival de la Real, que tenía el pálpito de que si conseguían ganar este fin de semana a los de Montanier jugarían la próxima temporada en Europa. Normal. Y es que la Real sólo ha perdido un partido de los últimos 20, y si perdiera en Vallecas los madrileños darían un paso de gigante. Yo, Paco, tengo, sin embargo, otro pálpito. Soy consciente de que Vallecas es un campo nefasto, históricamente garrafal, y que seguramente tendremos una o varias bajas muy importantes (Illarramendi, por ejemplo). Pero creo que si ganamos allí jugaremos la Champions el año que viene.

viernes, 5 de abril de 2013

QUE ESTO NO PARE


El partido del sábado es el PARTIDO, con mayúsculas. Ya no por hacer bueno el clásico de que el siguiente es siempre el más importante. Que también. Pero va más allá. Si la Real derrota al Málaga no habrá nada decidido, de facto, pero me costaría creer que el equipo dejara escapar la oportunidad europea en ocho partidos, con la distancia que habría establecido. No tengo dudas de que Anoeta vivirá uno de esos días para el recuerdo y que la afición no fallará. Es el día D, luego llegarán más, pero el paso a dar puede ser de gigante en caso de ajusticiar a un rival directo como el andaluz, que llega Donostia a mitad de su eliminatoria de Champions. Circunstancia, por otra parte, que no creo que descentre a los de Pelligrini, a sabiendas de que la competición europea es pan para hoy y hambre para mañana, mientras que las habichuelas te las da la Liga. Si, ojalá, nos encontráramos en esa tesitura la venidera campaña, bueno sería no perder la perspectiva. El Málaga no lo está haciendo, y si quiere repetir en Champions el año que viene –por el momento no podría por la sanción, pero habrá que esperar…- sabe que tiene que lograr un resultado positivo ante la Real.

Esta final llega tras un puntazo obtenido en Cornellá, donde la Real se rehizo ante las adversidades en forma de lesiones y en forma de goles espanyolistas en la primera mitad. La víspera fue dura, Bravo y Vela se quedaban, obligados, en casa. Dos de los pilares se ausentaban y eso unido al parón liguero suscitó ciertas dudas en el entorno sobre cómo iba a afrontar el cuadro de Montanier el retorno a la competición. De no haber sido por la torrija de la primera mitad –me queda la sensación de debilidad defensiva en los dos goles locales- tendríamos dos puntos más en el casillero. Pero, ciertamente, el punto es de oro, y creo que nos acordaremos de él a final de campaña. La segunda mitad fue de total dominio txuri urdin, un tercer tanto hubiera sido el acabose, quizá de haber estado Vela…

Con todo, sigue siendo una gozada ver la clasificación. Y sigue siendo grandioso escuchar hablar de los rivales sobre la Real y su juego. Prácticamente todas las semanas los contrarios destacan sus virtudes y Javier Aguirre no fue menos tras el choque. Decir que la Real ha sido hasta ahora el mejor equipo que ha pasado por Cornellá tiene su aquél. Y el mexicano no tiene pinta de ser de esos que hablan de cara a la galería. El club, el equipo y todo su entorno vivimos los momentos más dulces en muchos años y ahora lo único que falta es rematarlo con una gran faena en los nueve compromisos que restan, cada uno más difícil que el siguiente, pero con un aspecto clave y, a su vez, tranquilizador al menos comprobando cómo están afrontando los jugadores los envites semanales: dependemos de nosotros mismos. Esta Real está a un pasito de escribir su nombre con letras de oro en la eterna historia blanquiazul. Con todo el orgullo que supone conseguirlo con una inmensa mayoría de futbolistas curtidos en casa, en la factoría de Zubieta. Como en los mejores tiempos. Qué delicia. Que esto no pare.

Recompensa merecida

Esta semana se ha hecho oficial lo que era un secreto a voces. Loren seguirá al frente de la dirección deportiva las próximas dos temporadas. La lógica y el sentido común, a quienes durante tanto tiempo se dio la espalda en la Real, invitaban a pensar en que no podía ser de otra manera. El ex capitán ha cometido errores, varios, a lo largo de su trayectoria como máximo respons
able en los despachos de Anoeta, pero se ha rehecho, en poco tiempo, apostando por una idea, la de siempre, la que nunca debió evaporarse, y le ha dado la razón. Es una recompensa merecida. Si años atrás el Consejo no prescindió de él, hacerlo ahora hubiera sido incomprensible. Creo.


viernes, 29 de marzo de 2013

TENGO UN PÁLPITO


Vuelve lo bueno. Atrás quedan dimes y diretes, críticas y loas, el hoy negro y mañana blanco sobre la selección y su fase de clasificación para el Mundial de Brasil. Por fin vuelve la competición para lo que verdaderamente nos importa, nuestra Real, que nos tiene entusiasmados con su trayectoria y su actual puesto Champions. Quién lo iba a decir. Entrada ya la Semana Santa y en puestos nobilísimos de la clasificación, con la sartén cogida por el mango para terminar la temporada confirmando todo lo que ha venido apuntando durante todos estas jornadas. Sólo falta el sprint final. Un último esfuerzo de diez enfrentamientos, cada cual más complicado por todo lo que empieza a estar en juego a estas alturas, pero yendo de mano para lanzar a los cuatro vientos un órdago a la grande y quedarnos tan anchos.

Lo que queda por delante es un mundo. No hay que ser ningún lumbrera para tener la certeza de que a nada que Montanier y los suyos se relajen o se despisten, nos pintan la cara. Mal haríamos si se nos subiera el ego por los parabienes que llegan últimamente de todas las zonas del país, donde hasta ahora ni siquiera habían reparado en nosotros. Creernos los mejores sería el principio del fin. Lo bueno, en este sentido, es que varios de los integrantes de esta plantilla han vivido ya sinsabores tan enormes que no creo que permitan ningún tipo de soberbia ni confianza tras lo conseguido. Y es que, en realidad, a día de hoy, lo único que se ha conseguido es la permanencia.

El pálpito desde la grada es que va a pasar algo grande. Existe un aura especial en torno a este equipo, eso la afición lo está notando. Y confío en que lleve a volandas al equipo en esta recta final de diez finales, comenzando con la de este fin de semana en Barcelona ante el Espanyol en Cornellá, donde acudirán, por cierto, un buen número de seguidores aprovechando las jornadas festivas. Buena parte del trabajo está hecho y sólo resta rematarlo haciendo, ni más ni menos, lo que ha hecho hasta ahora. Afrontar cada partido como si fuera el último, con una concentración máxima, y no dejando pasar las oportunidades de sentenciar el rival. Del centro del campo hacia arriba tenemos pura dinamita y si los de atrás mantienen el rigor táctico y la seriedad demostradas, no puede haber otra noticia que no sea la clasificación de la Real para Europa la próxima campaña. La duda radicaría si el pasaporte conquistado es para la parada más corta o la más larga, la antigua UEFA o la Champions. Fíjense, escribo estas líneas y todavía no puedo creer que pueda ser una realidad, ¡la Real en la próxima Champions! Verdaderamente de locos. Bendita locura. Lo dicho. No queda otra que certificar nuestro pálpito. Y, después, claro, celebrarlo. Confiamos en vosotros. Si no se logra que sea porque otros han sido mejores, no porque nos hayamos dejado llevar nosotros.

Impera la lógica

La continuidad de Loren al frente de la dirección deportiva entraría dentro de la lógica política que está llevando a cabo el Consejo de Aperribay. La trayectoria del máximo responsable deportivo ha tenido muchos altibajos y a lo largo de todos estos años es evidente que ha tomado decisiones equivocadas. En el club siempre han defendido su trabajo y su porcentaje de acierto teniendo en cuenta los medios existentes. De lo que no hay duda es que la planificación de la actual campaña ha sido excelente. Y que si no le dieron el finiquito antes tampoco tendría sentido dárselo ahora. Que siga parece merecido y de sentido común, al igual que Montanier.


viernes, 22 de marzo de 2013

UN PASEO POR LAS NUBES


Nos llaman el equipo revelación. Faltan diez partidos y la Real ocupa, con pleno derecho, la cuarta posición en la clasificación. Pasaporte directo a la Champions, oigan. De locos. Este equipo tiene hoy un brillo especial. Su sonrisa es permanente. Y ha contagiado a toda la provincia, incluso a casi todo el país. Alguno queda aún que se resiste, pero ya son los menos los que no destacan el buen hacer, el buen fútbol y la excelente trayectoria de los txuri urdin de un tiempo a esta parte. El otro día se llegó a escuchar en una narración televisiva nacional que el cuarto gol al Valladolid era de lo mejor de toda la temporada en Primera y que el juego desplegado por los de Montanier durante esa excelsa media hora, ídem de lienzo. Ver, y oír, para creer.

El momento actual es como un paseo por las nubes. Estar en las alturas sienta bien, y refrendarlo pasando por encima del Valladolid, como una apisonadora, deja a las claras que la plantilla tiene fe, que cree en sí misma, y que se ve capacitada para terminar la Liga no ya como una revelación, sino como una verdadera realidad. Soñar con ondear la bandera realista por Europa. Como hace años. Volviendo a donde merecemos, después de tantas penurias y decepciones. Tan inesperado como gratificante. Disfrutemos del momento. Y tengamos la esperanza de que es un reto que, por qué no, puede conseguirse. Pocos equipos habrá en la actualidad con una mentalidad tan positiva como la Real. Y con la moral tan alta.

El parón, en cierta manera, incluso, viene hasta mal. Fatal. Se mire por donde se mire, quizá sea un debate estéril, probablemente. Y es que, para el equipo que está de capa caída también es una faena parar, porque en lo único que pensará es en que llegue el siguiente partido cuanto antes para resarcirse y tratar de sacar la cabeza de esas posiciones. Pero estando tan de dulce, ciertamente, es pena que este fin de semana no sea el de la visita al Espanyol. Ya llegará. Habrá que esperar una semana más, pero el descanso tampoco vendrá mal a algunos de los futbolistas que vienen jugándolo todo y que son piezas indispensables en el engranaje de la máquina que dirige Montanier. La posición del técnico es, precisamente, una de las cosas que más ha cambiado desde el comienzo de campaña hasta la actualidad. Las críticas, muchas razonadas y justificadas, han dejado paso a los parabienes, razonados y justificados también. El paso del tiempo. El cambio de tendencia. El vuelco a las decisiones. El sentido común. Y el trabajo. Los entrenadores, muchas veces, no disponen del tiempo necesario. Por ‘h’ o por ‘b’, el de Vernon lo ha tenido. Ya ha sabido darle la vuelta a la tortilla. Un gol desde el centro del campo en el descuento le salvó la testa. Año y pico después tiene a la Real, de momento, clasificada para la máxima competición europea por equipos. Fútbol en estado puro. Y lo que nos alegramos. Queremos seguir dando un paseo por las nubes. Para ello la exigencia será bestial. La concentración y el acierto deberán ser enormes. Hoy, hay razones para creer. Podemos.

Que no se apague la Vela


Que el Ársenal, a día de hoy, no se planteara o no tuviera decidido repescar a Carlos Vela por una cantidad extra irrisoria a lo que recibió en verano sería una decisión estratégica nefasta para el club inglés. El mexicano se está saliendo y su precio en el mercado cotiza mucho más alto de lo que, en su día, acordaron los londinenses y la Real. El club txuri urdin contará con el as en la manga del propio jugador, que está encantado en Donostia, pero ya se sabe que en el mundo del fútbol, poderoso caballero es don dinero. El deseo es unánime, que no se apague la Vela. Pero si lo hace, tocará seguir adelante. Y, de nuevo, acertar. Ojalá no haga falta.


viernes, 15 de marzo de 2013

CÓNCLAVE SIN MISTERIO


Pellízquenme para despertar. Esto parece un sueño. A tiro de Champions. Ni el más optimista hubiese apostado a comienzos de temporada que, a estas alturas, divisaríamos la máxima competición continental por equipos a un palmo. Mirar estos días la clasificación provoca ipso facto un subidón de adrenalina y de autoestima fundamentales para encarar cada jornada diaria. Conozco alguno que antes de marcharse a trabajar enciende el teletexto, esboza una sonrisa, apaga la tele y coge el camino de la oficina con las pilas cargadas. Puro sentimiento. Sentimiento txuri urdin.

Esta Real parece capaz de lograr el más difícil todavía. El domingo fue una delicia. No hay mayor satisfacción que derrotar en su feudo al Atlético de Madrid. Zas, en toda la cara. Ni segundos en la clasificación, ni Falcaos, ni Simeones, ni gaitas. El equipo realista se plantó en el Calderón e impartió todo un máster de cómo jugarle a uno de las plantillas más potentes de la Liga en su propia casa. Puso el Manzanares patas arriba con un ejercicio brillante de concentración, estrategia defensiva y contragolpe letal. Lo último lo conocíamos ya. Pero el grado de concentración ofrecido y la solidez en la retaguardia fueron para enmarcar. Si el concepto defensivo lo aplicamos con semejante fortaleza de aquí a final de temporada, Europa no se escapará, porque del centro del campo para arriba tenemos dinamita.

En tiempos en los que todos los estamentos eclesiásticos se centran en la elección del nuevo Papa, en la Real, desde luego, hay fumata txuri… urdin. Después de mucho humo negro, Montanier ha conseguido aglutinar opiniones haciendo gala de una inteligencia y un sentido común que eran necesarios. A día de hoy, visto lo visto, podrá transmitir más o menos a la afición, podrá caer mejor o peor a los aficionados, pero de lo que no hay duda es de que está llevando a este club a realizar la mejor temporada desde el subcampeonato. Los datos son objetivos. Ha necesitado tiempo, sí, pero ahora está en el momento ideal, en el que las ideas son muy claras y plasmarlas sobre el terreno de juego resulta hasta sencillo. De locos. Quién lo iba a decir. La pelota, ahora, está en el tejado del Consejo. Reunidos en cónclave deberán acometer la renovación del técnico galo, que en una posición muy reforzada, veremos qué intenciones tiene y qué exigencias presenta. Quiero creer que los primeros pasos se han dado y que, incluso, Aperribay lo tendrán claro. Demasiado tranquilo se le ve al máximo mandatario blanquiazul como para no tener la sartén por el mango. A ver.

Con todo, no hace falta ser ningún erudito para caer en la cuenta que la exigencia para este equipo será máxima si pretende pelear hasta el final por entrar en competición europea. Una mínima relajación, un mínimo atisbo de dejarse llevar, echará todo el trabajo por la borda. Llega la recta final. Con partidos propicios en Anoeta en los que pueden darse los golpes definitivos. Como el de este sábado ante el Valladolid. Hay que ir a por ellos. Con toda la fe.

Signos del cambio

En muchas ocasiones se ha criticado al grupo de jugadores de casa que forman la plantilla de la Real por la falta de carácter que transmitía durante los partidos, a la hora de cerrar los partidos, a la hora de encararse con los rivales, dirigirse al árbitro… En el Calderón Mikel González estuvo brillante. Las cámaras le cazaron. No se cortó ante Diego Costa. Le dijo lo que muchos pensamos. Signos del cambio. Esta Real no se va a dejar pisar por nadie. Y lo que nos alegramos.


martes, 12 de marzo de 2013

HASTA PRONTO, ´SWANS´

Siete realzales visitan al flamante campeón de la Capital One Cup con la esperanza de regresar el año que viene en la Europa League 

Iker y Sara se casan el 6 de julio. No hablamos de Casillas y de Carbonero, que los de ‘Sálvame’ estén tranquilos. Pero con este punto de partida y la despedida de soltero de él como anécdota, una ciudad galesa, Swansea, y la capital guipuzcoana, Donostia, y por ende, sus clubs de fútbol, el Swansea City y la Real, estarán hermanadas para siempre, si es que no lo estaban ya. Al menos, en nuestros corazones. Esta es la historia de un canto a la amistad y al fútbol, demasiado bonita como para quedarse sólo en nuestra memoria, sin ser contada. La banda sonora, como no podía ser de otra manera, será de Bonnie Tyler, la cantante galesa con mayúsculas.

Swansea es la segunda ciudad más grande de Gales. Situada al sur del país, en la bahía cuyo nombre luce con orgullo, el censo cifra en unos 239.000 sus habitantes. Nacidos allí son John Toshack, historia viva tanto del Swansea City como de la Real, y Chris Coleman, que se sitúa en un segundo nivel, pero que también sabe lo que es defender los colores de ambos equipos, en el campo en un caso, y en el banquillo en el otro. Allí juega desde esta temporada Miguel Pérez Cuesta, más conocido como Michu, ídolo, precisamente, de Iker –txuri urdin de pro y futbolero empedernido-, y razón de la visita de siete aficionados realistas el pasado fin de semana a tierras galesas, para presenciar el choque que enfrentaba a los entrenados por Michael Laudrup, flamantes campeones de la Capital One Cup –Copa de la Liga- y al Newcastle.

Estrella indiscutible de los ‘swans’, el delantero asturiano estuvo a un paso de convertirse, lo que son las cosas, en jugador txuri urdin, el verano previo a su fichaje por el Rayo Vallecano, hace dos exactamente. Entonces militaba en el Celta, que se había quedado a las puertas del ascenso a Primera, y su rendimiento en el club celeste había sido espectacular. Tal y como él mismo reconocía tras el partido en el que se impusieron al Newcastle (1-0, gol de Luke Moore tras recoger un rechace del portero a disparo del propio Michu), “llegué a pensar que vestiría de blanquiazul. Pero al final no se llegó a cerrar y terminé en el Rayo”. Lo que pudo haber sido y no fue. De haberse cerrado aquella operación la Real hubiera tenido la oportunidad de pulir un diamante en bruto. Deportivamente y económicamente hubiera sido estratégico.

JB y Coleman, referencias 

El Swansea, que además de Michu cuenta con Chico, Rangel y Pablo Hernández en sus filas, juega desde 2005 en el Liberty Stadium, que se ubica a las afueras, al norte de la ciudad. Tiene una capacidad para 20.520 aficionados, muchos de los cuales se agolpan en ‘The Harvester’ en los prolegómenos del encuentro para degustar las sabrosas pintas de cerveza, de todas las gamas y colores, que te ofrecen. Si bien es una ciudad que está expuesta a los vientos provenientes del Atlántico, lo que hacen que sea la ciudad más húmeda del Reino Unido, su gente no es nada fría. Gracias a Toshack o a Coleman, todos allí han oído hablar de la Real. El propio Michu no reparó en elogios hacia la temporada que están realizando los pupilos de Montanier. “Están jugando fenomenal. Les veo muy bien y seguro que van a terminar peleando por Europa”, aseguraba. “Tienen un equipo con mucha calidad arriba”, sentenciaba.

Ese es el objetivo, Europa. Camino lleva de conseguirlo. Algo que ya tienen en la mano los ‘swans’, ya que la conquista de la Capital One Cup les concede automáticamente el pasaporte para disputar la Europa League de la próxima campaña. Su evolución desde el ascenso a la Premier en la 2010/2011 está siendo meteórica. Y a pesar de la marcha de su anterior técnico, Brendan Rodgers, al Liverpool, el nuevo inquilino, Laudrup, está superando todas las expectativas, hasta el punto de llevar al club a tener en sus vitrinas su primer título al máximo nivel del fútbol británico.

El pasado fin de semana ondeó la bandera de la Real en el Liberty Stadium. La esperanza es que esto sea solamente un hasta pronto y podamos cruzarnos los caminos en la próxima edición de la Europa League, cuanto más adelante mejor. Sería una pesadilla para Toshack, tal y como lo reconoció en una entrevista la semana pasada, pero un sueño para todos los aficionados realistas en general, y para este grupo de siete en particular. Estos se emplazaron con Michu a volver a verse. Lo prometido es deuda. Allí estarán. Iker lo hará, claro, ya como un hombre hecho y derecho, felizmente casado.

Despiece: Historias centenarias

La relación entre la Real y el Swansea puede ir más allá del hecho de haber compartido como entrenador a John Toshack o de haber tenido también como técnico a un ‘swan’ como Coleman en el banquillo. Lo cierto es que las similitudes entre ambos pueden ir más allá. De partida, ambas son instituciones con una gran historia detrás. La Real fue fundada en 1909, mientras que el Swansea en 1912. Son, por tanto, centenarias. Y ambos tienen, también, una cosa fundamental: una afición volcada que no deja de apoyar al equipo ni en los momentos dulces como los que comparten ahora ni en los delicados, como los que ambos vivieron en diferentes fases, con descensos de categoría incluidos.



viernes, 8 de marzo de 2013

NOS RETIRAN LA MIRADA

Fútbol en estado puro. Y me lo perdí. Por razones que ahora no vienen al caso pero que podrán atender en un próximo reportaje en estas páginas, no pude acudir a presenciar el choque del domingo a Anoeta. Los parabienes han sido innumerables. Y el acopio de imágenes, resúmenes y artículos para la lectura realizado durante estos días no me dejan otra alternativa sino alinearme con los que dicen que ha sido uno de los mejores partidos de los últimos tiempos. Porca miseria. La ley de Murphy. Habrá que relativizar. Si bien todos confiábamos en un triunfo ante un rival directo, lo cierto es que tal y como se puso el partido, cuesta arriba, con dos goles en contra, el punto cosechado sabe a gloria y, es más, puede que incluso nos acordemos de él a final de temporada.

La Real está en un momento en el que se ve capaz de cualquier cosa. Hasta de convertirse en el primer equipo en ganar en Liga al Atlético en el Calderón. Otrora, nuestro equipo hubiera claudicado con el 0-2, se hubiera venido abajo, hubiera agachado la cabeza, y se hubiera desvanecido del campo al grito interno de ‘tierra trágame’. La actual Real no. Espoleado por una afición ilusionada como hace tiempo no lo estaba, el equipo reaccionó, miro de frente al contrario, tuve fe en la remontada, y a punto estuvo de certificarla. Así logrará que muchos le retiren la mirada, avergonzados. Pepe Mel dijo que hubieran merecido ganar los dos. Ciertamente, por méritos y ocasiones, ambos pudieron hacerlo, pero sí que me queda un regusto, muy al final del todo, ya que el gol anulado a Griezmann por fuera de juego inexistente está guardado en la retina de todos y será difícil de olvidar. Una verdadera lástima. Menudo zurdazo. Y con dos puntos más dónde estaríamos… Mejor centrarse en lo que está a la vuelta de la esquina.

Y lo que nos encontramos es el encuentro ante el segundo clasificado, el Atlético de un recién renovado Simeone al que podríamos regalar por ello su primera derrota. Ya dijo en su día Denoueix, en la temporada del subcampeonato, cuando la Real aún no sabía lo que era caer en un partido, que cuanto más tiempo pasaba más cerca estaba la derrota. Al Atlético le tiene que pasar lo mismo. No puede vivir en una eterna armonía en su campo. Un campo odiado, de nefasto recuerdo. Y es que, por mucho que pasen los años la presencia de Aitor Zabaleta, vilmente asesinado en 1998 a las puertas del Calderón por un fanático, siempre estará presente. Nunca está de más tratar de dedicarle un triunfo en ese maldito terreno en el que los extremistas campan a sus anchas y cuyos responsables hacen oídos sordos a los constantes insultos, que deberían ser considerados como delito, cada vez que la Real lo visita. De igual manera que con el racismo, el fascismo debería erradicarse del deporte. Y, en este sentido, desde luego, apoyaría una detención del partido por parte de los jugadores txuri urdin si se comienzan a escuchar cánticos hirientes y sangrantes como los habituales, tal y como proponían algunos aficionados en las redes sociales. Creo, sin embargo, que por desgracia, es una guerra perdida. Así va el país. Por eso, el mejor homenaje para Aitor serían los tres puntos y enmudecer Manzanares. Lo celebraríamos por todo lo alto.

Ya se habla del futuro

En el entorno ya se empieza a hablar de futuro. No deja de ser lógico, ya que, ciertamente, tampoco queda mucho para el final de temporada y hay cuestiones de importancia capital que resolver en los despachos, algo en lo que ya está trabajando el Consejo, como la continuidad de Montanier. El aficionado de a pie comienza a temer por un posible retorno de Vela al Arsenal tras su excepcional rendimiento, o por las posibles ofertas mareantes que podrían recibir, si no lo han hecho ya, los Griezmann, Illarramendi, Iñigo Martínez y compañía. Habrá que esperar. El trabajo está avanzado y se marcha alguien será pasando por caja. Y de qué manera.




viernes, 1 de marzo de 2013

DESPEDIDA DE SOLTERO

La noche del pasado viernes ya forma parte de mi álbum vital particular. La cosa tiene miga. Y lo cierto es que, al menos para mis intereses, todo salió redondo. Formaba parte de una despedida de soltero que, aprovechando la disputa del derbi, y los colores rojiblancos del en breve marido de Ianire, decidimos celebrar en Bilbao. Siendo del Athletic y jugando ante la Real, optamos por disfrazarle de león y ataviado con la elástica txuri urdin. Lo acató sin fisuras, si bien tuvo que aguantar algunas risas burlonas de algunos conocidos. Lo normal. Del resto del grupo, otro txurigorri y cinco realzales, hasta la médula. Se pueden imaginar cómo acabó la fiesta. Con la peineta ladeada, todos, pero algunos con una sonrisa mucho mayor en la cara. Normal, también.

La foto del último derbi de San Mamés la colocaré junto a la de Cádiz, otra de las grandes citas de la época reciente, en la que la Real certifico, aunque no matemáticamente sí moralmente, el ascenso a Primera. Momentos épicos para el recuerdo que pudimos compartir con otros tantos seguidores que, aún sin conocerlos de nada, abrazábamos como si fueran nuestros mismísimos hermanos. Y eso que los prolegómenos del choque fueron tensos. Con el primer zurito llegaban las primeras noticias vía twitter. Carlos Vela al banquillo. Mentiría si dijera que todos los txuri urdin que estaban conmigo y a mi alrededor no pusieron el grito en el cielo y comenzaron a llamar todo menos bonito a Montanier. Ciertamente, parecía una temeridad. El futuro marido vestido de león se frotaba las manos. Dejar a tu mejor elemento –porque Vela está demostrando serlo- en el banquillo en un derbi de máxima rivalidad no era una decisión ni mucho menos populista. Alguno lo tildó de ataque de entrenador. Y Montanier se la jugó. Podía haber salido trasquilado. Pero no le tembló el pulso y la jugada no es que le saliera bien, la bordó. El que no arriesga no gana. El de Vernon vaya si lo hizo. Y ganó. Hasta el punto de que, tras el derbi, Aperribay parece ya haber disipado dudas, el técnico seguirá un año más. Ahora habrá que decir que si él lo considera oportuno, claro.

El derbi evidenció también que, aunque quieran hacernos creer lo contrario, en Bilbao la rivalidad con la Real es, como aquí, mayúscula. El que quiera hacernos ver que para el Athletic perder ante el Betis es lo mismo que perder contra la Real miente, como un bellaco. Lo mejor de la amistad es, no obstante, que todas estas rencillas deportivas quedan a un lado cuando termina el partido. Lo que pasa en el campo se queda en el campo. Y la fiesta posterior, al menos para los cinco txuri urdines del grupo, fue igual que para los dos rojiblancos. Porque hay algunas cosas que están por encima de otras. Tras 12 años, Gontzal, el novio, tuvo que presenciar vestido de león y con la camiseta de la Real, cómo el equipo guipuzcoano derrotaba con todas las de la ley a su Athletic. Confío en que, aún así, le haya merecido la pena. Al igual que a nosotros estar presente en momentos tan importantes para él como los que está viviendo. Zorionak, fiera...

Una propuesta lógica

He sido crítico con Montanier cuando he considerado que el técnico se equivocaba. Al comienzo de campaña, al igual que buena parte de la anterior, parecía estar dando palos de ciego, en busca de un equipo tipo que no encontraba y al que introducía cambios y cambios semana a semana, contradiciendo a la teórica lógica instalada en el exterior. Lo cierto es que, de un tiempo a esta parte, el equipo está ‘on fire’ y hasta dejar en el banquillo a Vela le sale bien. Algo ha cambiado. Tiene al equipo en Europa y con todas las trazas de pelear por ella hasta final de temporada. La propuesta de renovación tiene toda la lógica.



jueves, 21 de febrero de 2013

ME LLAMA LA ATENCIÓN

La semana está siendo especial. No sólo en Gipuzkoa. Porque, digan lo que digan, los días previos al derbi también son diferentes en Bizkaia. El que alguien como Urrutia salga a la palestra soltando que le “llama la atención” el hecho de que la Real haya terminado jugando ante uno menos los últimos ocho partidos, por poner un ejemplo, es ya, por sí mismo, un signo evidente. Activada la maquinaria. Y esperar que surta efecto, a favor de sus intereses, claro. Es como si Aperribay saliera al paso y dijera que “le llama la atención” que Mateu Lahoz no viera que el balón entró de forma nítida en el ‘no gol’ de Vela de la pasada temporada. El máximo mandatario del Athletic tira la piedra y esconde la mano. Un artista.

Lo que a mí me llama la atención es que este año la manera de afrontar el derbi es radicalmente opuesta en un equipo y en otro. La Real está en su mejor momento, sin perder desde el día de Reyes en el Bernabéu. El Athletic, al contrario, habiendo caído en los últimos compromisos y con el varapalo importante endosado por el Espanyol en San Mamés, que le goleó 0-4, haciéndole añicos sin compasión. A diferencia de lo que pensarán algunos, esta situación no allana el camino a los de Montanier. Ni lo más mínimo. El equipo de Bielsa necesita reaccionar de manera imperiosa y, tradicionalmente, la Real ha sido un buen ‘sparring’ para ello. Nuestro as en la manga, no obstante, es que esta temporada las cosas están cambiando, y que el momento parece propicio para un cambio de tendencia y volver a imponerse en Bilbao, para despedir el viejo campo con todos los honores.

Lo que a mí me llama la atención es que si la Real despliega el fútbol que está demostrando tener dentro –no siempre, ante el Levante faltaron soluciones para desarbolar la fortaleza defensa levantinista- y derrota al Athletic mañana dormiría en puestos de Champions y dejaría a los rojiblancos a punto de ser devorados por los sabuesos que vienen por detrás, deseosos de abandonar la zona roja.

Lo que a mí me llama la atención es que mientras los mejores canteranos de la Real demuestran, con su firma, que quieren seguir en el club –Pardo, Iñigo Martínez, Xabi Prieto, Mikel González…-, los mejores jugadores del Athletic ya han oficializado su marcha –Llorente- o están a un paso de hacerlo –Amorebieta-, por no hablar de los que ya se han ido –Javi Martínez-. Señal de que el club de Ibaigane ya no es, según parece, y a los hechos me remito, la gallina de los huevos de oro.

Lo que a mí me llama la atención es que, encima, un club al que históricamente los árbitros han concedido mucho más de lo que le han quitado, se queje ahora de que le están perjudicando y saque a colación el caso de la Real, que si se ha quedado con diez en estos últimos ocho partidos ha sido de forma justa y descarada. ¿Acaso las dos tarjetas de Karabelas no lo eran?

Pues eso. Por desgracia, lo que no me llamaría la atención es que Undiano Mallenco, condicionado por todo lo que están diciendo desde Bilbao, quiera poner tierra de por medio y nos prepare una encerrona. Hoy, pensaremos en que no. Están cambiando tantas cosas… ¿Esta por qué no? Espero que, a última hora del viernes no me sienta estúpido por haber escrito estas palabras. A por ellos.

No nos das pena Salva


Quien siembra vientos, recoge tempestades. Salva no nos da ninguna pena. A lo largo de toda su carrera futbolística ha hecho gala de una ideología extremista con la que se granjeó numerosas enemistades. Querer taparlo ahora no tiene sentido. Ya es tarde. El Celta ha considerado que una ideología así no tiene cabida ni en Vigo ni en ningún lado. Y me parece una decisión con todas las de la ley. Hay ciertos límites que no puedes sobrepasar. El ex delantero lo hizo. Que no se queje ni quiera maquillarlo ahora. Lo que nos faltaba.


viernes, 15 de febrero de 2013

LOS MÁS LISTOS DE LA CLASE

Acostumbrarse a ver un partido de la Real sin sufrir no sé si es bueno. Pero, parece, que algo está cambiando, o que ha cambiado ya, en el aura txuri urdin. Ni siquiera el tsunami provocado por las declaraciones de Iñaki Badiola ha afectado en las entrañas del vestuario. Asombroso, una maravilla. Otrora, no hay duda, el equipo hubiera salido golpeado de Zaragoza, incapaz de dejar a un lado los efectos colaterales derivados de temas ajenos a lo esencialmente deportivo. Sin lugar a equívocos, es la mejor noticia y lo más positivo que puede extraerse de la victoria cosechada en La Romareda. Triunfo al que no se le puede poner ningún ‘pero’. Únicamente, quizá, el poder haber cerrado el encuentro con más goles, al estilo de lo que hizo el Espanyol en San Mamés, próximo destino blanquiazul, por cierto, a la vuelta de la esquina. Hay ganas. Muchas.

Montanier nos está convenciendo en los últimos meses. Al César, lo que es del César. De igual manera que se le ha criticado en momentos determinados, hoy es el día en el que hay que reconocer que está llevando a la plantilla, al equipo, por el camino correcto, tomando como base su ideario futbolístico pero sin abandonar un sentido común tan importante como la calidad, bien en el deporte como en la vida en sí mismo. Sinceramente, si hace un tiempo cada semana había alguna decisión que sorprendía a propios y a extraños y que resultaba complicada de digerir, hoy eso es historia pasada, y, más allá de los gustos de unos y otros, todo lo que hace tiene lógica, tiene su sentido. Y ahí están los resultados.

Los jugadores también han dado un paso al frente. Y, desde fuera, se evidencia por los discursos que ofrecen cuando salen a la palestra en sala de prensa. Hablar de Europa ha dejado de ser tabú, los futbolistas se expresan con total firmeza al asegurar que el objetivo, llegados a estas alturas de campaña, tiene que ser lograr pasaporte para la competición internacional. En Zaragoza supieron leer el partido a la perfección, controlándolo, y llevándolo al terreno que más les convenía en cada momento. Una señal de madurez hasta ahora inexistente. Y es que, precisamente, una de las críticas más severas que viene llevándose, desde hace años, la actual Real es su candidez, su falta de pillería, que hasta ahora quedaba encubierta por la inequívoca falta de experiencia de un importante grupo de jugadores que recientemente habían dado el salto al primer equipo. Pero es que estos son, al final, los más listos de la clase. Y lo importante que es eso. Capital para una plantilla. Esencial para fortalecer un equipo que tenía una filosofía edificada pero débil en su base.

Y, así, sí, Europa se atisba en el horizonte. Queda un trayecto enorme todavía, pero la clave radica en la ilusión y en la fe que han provocado estos alumnos, los más listos de la clase, que han ayudado a conjuntar un grupo de futbolistas que combinan, ahora sí, tanto calidad como saber estar. Con todas las letras. Veremos qué nota sacan en junio. De momento, van camino del sobresaliente.

Superlativo Vela

Disfrutemos de él, porque me da la sensación de que va a durar menos que un azucarillo en el café. Carlos Vela es un futbolista de otro calibre, un jugador que estando a su nivel es, pues eso, como para formar parte de todo un Ársenal, club que vio en él un diamante sin pulir y que, por razones que se me escapan, no supo lograrlo. El mexicano cumple los parámetros del extranjero que necesita la Real: marca las diferencias, ofrece cosas que no ofrecen los que tenemos en casa, en Zubieta. Da gusto verle jugar, y más vistiendo de blanquiazul. Superlativo Vela.


viernes, 8 de febrero de 2013

CARTA A IÑAKI BADIOLA

Están siendo días duros. Iñaki, no lo entiendo. Sabes que siempre has tenido mi respeto y comprensión. Los que vivimos el día a día de tu mandato en la Real conocemos de primera mano a lo que tuviste que enfrentarte y los palos en las ruedas que te pusieron para que no pudieras continuar tu camino. Esta sociedad es así. Siempre lo ha sido. Y no hay nada que hacer. Sabes, te lo he comentado incluso cara a cara, que, a pesar de los pesares, y aún conociendo todas las barricadas que tuviste que saltar, te equivocaste en algunas decisiones, en algunas promesas. Todos somos humanos. De igual manera, sabes que tu salida del club, en aquella Junta imposible de olvidar, fue ejemplar, por mucho que se produjera de la manera que se produjo, en un ejemplo evidente más de que la teórica atomización de las acciones de nuestro club no es sino una patraña. Te echaste a un lado, dejaste hacer. Y lo cierto es que nos ha ido bien, estamos de nuevo en Primera, consolidados, y con una calma social desconocida desde hace ya casi una década. Estábamos contentos. Las aguas habían vuelto a su cauce.

Puede llegar a ser, incluso, comprensible, que te guardaras una bala en la recámara. Pero eso ya es un tema personal, tuyo con otros. Y sacando a la luz todas estas informaciones lo único que has provocado es que la imagen de la Real quede emborronada y que los ‘buitres’ de Madrid la aniquilen. Qué más hubieran deseado. Carnaza para el populacho. Las guerras particulares son de cada uno y todos tenemos derecho a defendernos, y atacar, para ganarlas. Si te parecía el momento idóneo, haberlo denunciado, como Dios manda, en un juzgado, con nombres y apellidos, con todos los documentos. Podías haberte embarcado en esa pelea. Quiero creer que verdaderamente amas la Real como yo, pero con esta decisión creo, humildemente, que te has equivocado y que has llevado a la Real, a esa parte de nuestro corazón, a arrastrarse por el barro, convirtiéndola en la diana de todas las sospechas. Bastante complicada es la vida ya como para echarnos piedras sobre nuestra cabeza. De verdad, no lo entiendo. ¿Te hubieras imaginado a algún ex presidente del Athletic saliendo a la palestra cuando Gurpegi dio positivo y echándole al club una mano, pero al cuello? Al contrario. A pesar de ser uno de los casos más flagrantes de la historia todos lo defendieron y, evidentemente, no permitieron que salpicara al club. Cumplió su pena y ahí está, sigue jugando. El Athletic, eso sí, fue, es y será un club señor.

Y eso es, precisamente, lo que en el resto del país se está poniendo en duda a raíz de tu aparición en el ‘As’, el señorío de la Real. Eso es lo que no podemos permitir. Por mucho que digas ahora que tu aparición nunca ha sido con el objeto de ir en contra de la Real ni de su afición, lo cierto es que es, precisamente, lo que has provocado. Y me invade una gran tristeza por ello. Pelea por lo que crees, defiende lo que es tuyo, pero a partir de ahora, por favor, piénsatelo dos veces antes de actuar, ya que, al menos en esta ocasión, te has llevado por delante la imagen de una institución que significa mucho para una inmensa mayoría de personas de a pie como yo. Qué pena.

Europa, ¿esa quimera?

La irrupción de Iñaki Badiola esta semana ha dejado en un plano secundario la situación deportiva de una Real que tiene Europa a tiro. Esta vez no desaprovechó la oportunidad y pasó por encima de un Mallorca y de un Caparrós que ya es historia en la isla. Alguno ha perdido un desayuno completo por ello. Así sí hay opciones de pelear por una ilusión. Y con más fuerza aún conociendo que pilares fundamentales como Iñigo Martínez refuerzan su compromiso renovando hasta 2017. Una gran noticia. ¿Daremos en La Romareda un pasito más? ¿Por qué no?



viernes, 1 de febrero de 2013

EL ÍNDICE REAL

La lógica invita a pensar en que Caparrós será destituido la próxima semana. Sí. Tal cual lo leen. Acaba de ser ratificado por su presidente, en este caso Serra Ferrer, y si la experiencia algo indica es que, precisamente ése, es el paso previo a la destitución. Fijénse si no, en Anquela. No sé por qué, pero es un tío que me cae bien, parece humilde y sincero. El miércoles se le vio hundido, muy dolido, tras confirmarse su cese como técnico del Granada, cuyo presidente, claro, había anunciado pocas semanas atrás que confiaba ciegamente en él y que su puesto hasta final de temporada no corría peligro. Lo dicho, el paso previo al despido. Por eso digo que, a nada que la Real haga las cosas bien y derrote en Anoeta al Mallorca, me juego un buen desayuno de café, croissant y zumo de naranja, a que al bueno de Jokin le dan la boleta.

Para eso, claro, el conjunto txuri urdin deberá retomar su cara amable, la que nos gusta, la que nos hizo gozar contra el Barcelona, y no la que nos llegó a desesperar, en alguna fase, el pasado fin de semana en Vigo. Es como el día de la marmota. Siempre pasa lo mismo, la historia se repite. Justo en el momento de dar el golpe de efecto, nos quedamos a medio camino. Una pena, en fin, quizá este sea nuestro signo esta temporada y estemos edificando los cimientos de una próxima en la que podamos, por fin, celebrar otro éxito que no sea la mera permanencia en Primera. Quizá. No obstante, y a pesar de la oportunidad perdida, si el equipo de Montanier se impone al Mallorca el domingo y provoca que echen a Caparrós, el punto cosechado ante el Celta tendrá un valor superlativo y nos vendremos arriba. Esto empieza a parecerse a una montaña rusa, más picos y más valles no pueden tenerse en una misma temporada y con tan poco tiempo de por medio. Si la Real cotizara en Bolsa nos tendría a todos de los nervios. De hecho, seguramente, sea uno de los equipos más difíciles de valorar para las casas de apuestas, ya que tan pronto te obsequia con un sorpresón que hace saltar la banca como pega el petardazo en el momento menos esperado.

Con todo, la clasificación no engaña. Y, salvo hecatombe, la Real debería manejarse en una zona media-alta que, en un momento determinado, le pueda valer para dar el salto. Llegará el momento en el que el objetivo final sea nítido y para que éste sea de color europeo, sin duda, los próximos partidos deberían ser reveladores. Topicazos tipo “todavía queda mucho”, “no hay nada decidido”, “hay que ir partido a partido” y demás no son más que eso, literatura barata de puertas para fuera. No queremos resignarnos. Queremos que esta Real pelee hasta el último compromiso liguero por hacerse un hueco en los puestos meritorios. Y para eso hay que ganar, de entrada, a un Mallorca en horas bajas, pero que tiene individualidades muy interesantes que, si sales con la empanada, te la pueden liar. Rompamos el hielo de una santa vez. Queremos ver a la Real cotizando al máximo posible. Es el momento. Jokin, vete haciendo las maletas.

Zuru y el mal fario

David Zurutuza no levanta cabeza. Tras recuperarse la anemia que ha padecido últimamente, esta semana parecía ya restablecido para volver, por lo menos, a la convocatoria de Montanier. Sin embargo, se lesionó en el entrenamiento y todo hace indicar que su ausencia se va a alargar. Una baja que, al menos desde fuera, parece que está pasando desapercibida, pero que tiene una importancia capital en el engranaje de la maquinaria del centro del campo txuri urdin. Cuando está bien, Zuru es un futbolista fundamental y en algunas de las fases de los últimos partidos, yo al menos, le he echado en falta sobremanera. Una lástima. Ánimo.


viernes, 25 de enero de 2013

LA BOMBA DE CREMA

Las tiendas Rich echaron ayer el cierre. Desde 1924, año en el que abrió sus puertas la primera de ellas en Donostia, han sido referencia en la ciudad y, en cierta manera, han sobrevivido, hasta ayer, al paso del tiempo como parte directa de muchas de nuestras vidas. A la mía, desde luego. Primero, con la tarta de manzana que siempre ha estado presente en la mesa cuando nos reunimos con la amoña y la familia del aita. Esa que mi primo Paul, por cierto, al que todos ya conocen seguro por su destreza sobre unos esquís, devora trozo a trozo, como si de simples onzas de chocolate se tratara. También por sus fantásticas bombas de crema, lazos, ochos, o palmeras que, debido a aquello de mantener la estilizada figura, pasaron a mejor vida hace ya varios años. Y, por último, con las flautas que han servido varias veces para apaciguar el carácter de quien hace bien poco cumplió dos añitos y hace mucho mejores los días. La maldita crisis. Cuántos cadáveres está dejando en el camino

Lo mismo pensaba de la Real. En los últimos compromisos parecía esclavo de esa misma crisis que iba camino de convertirlo en un convidado de piedra a esta temporada cuya segunda mitad se dio comienzo el pasado fin de semana. Pero lo vivido en Anoeta el sábado fue indescriptible, similar al goloso sabor de la bomba de crema de Rich, por la que sentía una verdadera predilección. Lo que la lógica invitaba a que fuera una derrota sin paliativos y que entraría dentro de la normalidad, se convirtió en un ejercicio de superación, en una demostración de humildad y fuerza que concluyó con una remontada histórica ante el mejor equipo del mundo, ese al que nadie, insisto nadie, había sido capaz de superar hasta ahora. Fue una tarde noche inolvidable en la que, no hay duda, San Sebastián echó un cable para que pase a formar parte de la brillante historia de nuestro club. Ya le hacía falta al aficionado una alegría de este tipo, completamente inesperada y casi increíble por la forma en la que se produjo.

Y me da la sensación que, como casi siempre en este tipo de situaciones, han ninguneado a la Real. El Barcelona perdió porque no tuvo su día. El Barcelona pudo golear en la primera parte pero los postes lo impidieron. La expulsión de Piqué fue muy rigurosa y el Barcelona lo acusó. No. La Real hizo un partidazo. Su entrenador se la jugó, fue a morir con un planteamiento claro y en esta ocasión acertó de pleno. El equipo tuvo fe, no dejó de creer por muy difícil que se le puso el encuentro. Y esa es la mejor noticia de todas. A diferencia de lo sucedido en el Bernabéu, por ejemplo, donde nunca pareció creer en sus posibilidades, el sábado en Anoeta no desistió hasta, en el último minuto, lograr la hazaña. Dos de las grandes sorpresas en el ‘once’, Markel y Chory, fueron de los mejores. Al César lo que es del César, Philippe.

Ahora sería imperdonable dejar pasar este subidón. Debemos guardar y no olvidar ese riquísimo sabor de la bomba de crema explotando entre nuestros dientes. Lo contrario sería un sacrilegio. Lo contrario sería claudicar ante la crisis, como no le ha quedado más remedio a Rich. No lo podemos permitir. No hay tregua. El Celta aguarda. No nos crezcamos que nos pintan la cara. A por ellos, como contra el Barcelona.

Que pasen por caja

Aún estamos en enero, pero ya comienzas los rumores sobre posibles bailes de jugadores que, claro, también afectan a la Real. Y aunque el “asunto José Ángel” sigue ahí -incomprensible sería su salida a mi juicio-, a lo me refiero es a los movimientos a partir del 30 de junio. Hablan de Claudio Bravo como futurible del Barcelona tras el anuncio de no renovar de Valdés. Dicen que Guardiola ha pedido a Iñigo Martínez para comenzar su nuevo proyecto en el Bayern de Munich. Y habrá más, porque el rendimiento de algunos futbolistas no pasará desapercibido. El club debe mostrarse fuerte. Ahí están las cláusulas de rescisión. El que quiera fichar, que pase por caja.


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